Archivo de September de 2006

Aforismos: la conexión Taxiexpress-Narosky (y, por ahí, Ángela Botero)

Tuesday, 26 de September de 2006

«Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.»

Taxiexpress, cuatro once once once

«De una amistad con envidia, solo permanecerá la envidia.»

José Narosky, pensador y filósofo argentino

«La amistad es más difícil y más clara que el amor. Por eso hay que salvarla como sea.» (TE)
«La eternidad es para los creadores.» (JN)
«El que busca a un amigo sin defectos se queda sin amigos.» (TE)
«Lo que quise ayer lo tengo todo hoy… pero hoy no es ayer.» (JN)
«Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.» (TE)
«Una familia dichosa siempre habita un palacio.» (JN)
«Uno está enamorado cuando se da cuenta de que la otra persona es única.» (TE)
«La pasión une, el amor ata.» (JN)

Q.v. SCU I, II, III, IV, V, VI y VII.

Pecando y rezando

Sunday, 24 de September de 2006

A pesar del genial post que alguna vez hiciera Tío Rojo en contra de El Tiempo, ese periódico que plagia fotos de blogs, ¡hoy me encuentro con que Qué paila me plagia fotos en su último post!

La foto de Víctor Mallarino fue publicada originalmente en «La cultura no se vende» y pertenece a una serie de fotos que fueron tomadas por un servidor en la ridícula marcha que defendía «la cultura». Yo personalmente creo que habría sido más divertida la otra foto que saqué del simpático actor.

Es grave

Sunday, 24 de September de 2006

Tan desinformado ando desde que estoy viviendo solo que hoy me compré Semana y me pareció interesante.

Postulado

Saturday, 23 de September de 2006

Lo único que sabe bien si se recalienta es el ajiaco.

Los monos bailaban

Tuesday, 19 de September de 2006

Qué linda columna la de Montenegro hoy en El Tiempo. Así de contundente:

La verdadera razón [por la que se propone una nueva reforma tributaria] es que el Gobierno está quebrado y si no consigue plata, la guerrilla se vuelve a tomar las carreteras. Así de sencillo.

Yo era uno de esos colombianos ingenuos que pensaba que nuestros problemas ya estaban solucionados porque ahora sí se podía viajar. Nunca había pensado que eso costaba billete… o sea, aparte del pasaje y el peaje, porque gracias al doctor Uribe yo ya no tenía que preocuparme por nada más.

Debieron saber que hoy en día la operación militar ya no es intensiva en mano de obra, como fue en el pasado. […] Hoy, la actividad militar es intensiva en tecnología y capital humano, lo cual demanda enormes recursos.

(Aquí podría señalar que cualquier cosa que diga Montenegro no debe ser tenida en cuenta puesto que el señor no usó el pluscuamperfecto en un caso en el que era necesario: «debieron haber sabido» en vez de «debieron saber».)

¡O sea que a la política de seguridad democrática le pasó lo mismo que a la Constitución de 1991! Es que cualquier marxista vulgar o tendero de pueblo sabe que si no hay plata no hay que ponerse a hablar mierda. (O si no que lo diga Chávez, que a ese man le encanta cagar por la boca.)

La pregunta es: ¿qué habría resultado más barato?

La triste respuesta es que, como están las cosas, no hay plata para hacer las dos al tiempo, que es lo que hoy se necesita. (¡Ah! ¡Ese era el slogan de Uribe! ¿No? Con una mano dando y con la otra acariciando. Pero fue hace cuatro años. En fin. La gente cambia y sobre todo habla mucha mierda aunque no haya plata.)

* * *

Hace mucho tiempo un señor Rafael Uribe Uribe dijo algo así como que había que gastarse la plata implementando un socialismo de Estado en Colombia —o como se llamara este país entonces— porque había mucha gente descontenta en las calles y pues ojalá no fueran a revoltarse mucho porque… y en esas lo cogieron a hachazos, por lo que después le hicieron un monumento en el Parque Nacional y le pusieron su nombre a una localidad en Bogotá y a un lago en Pereira.

Y, claro, un día por fin una gente se revoltó y terminó tomándose las carreteras.

Se muere como se vivió

Tuesday, 19 de September de 2006

Hoy puedo decir, sin riesgo de ofender a nadie —porque además yo estaría entre los primeros potenciales ofendidos— que los funerales de mi mamá fueron bastante divertidos. O mejor, para usar un término menos paradójico y sí más exacto, los funerales de mi mamá fueron bastante amenos.

Ayer en la madrugada murió una de mis tías solteronas y la gente que estaba en el velorio, en la misa y en el entierro no solo era muy poca sino que estaba completamente desinteresada. Se notaba que estaban ahí por una cierta conveniencia, por el quedar bien. Incluso yo. No había nada que decir sobre mi tía aparte de lo mal que estaba y había estado siempre, que ahora qué vamos a hacer con Fulanita, mi otra tía solterona. No más.

En cambio en el velorio de mi mamá no cabía un alma, tanto que había tensiones, conflictos de intereses y lucha de clases, como en los realities de ahora. Por ejemplo, hubo un amago de disputa entre quienes, como yo, no queríamos dejar el ataúd abierto y los que, como los alumnos de mi mamá —de escuela pública—, lo exigían como un derecho.

De vez en cuando había que recoger el vaso de agua que le habían dejado debajo del ataúd, costumbre muy pachuca que es dizque para que el alma se refresque en su viaje hacia el más allá. Frecuentemente me detenían para que les contara cómo habían sido sus últimos días o para presentarme con una amiga de no sé cuándo que me había conocido cuando yo era «así de chiquitico». Algunas personas ni siquiera me conocían. Y casi todas las amigas hablaban de sus hijas y decían que tenían mi edad. Pero no las llevaban.

En la misa hubo dos abominables —por idiotas— panegíricos que me sacaron la piedra. Uno estaba a cargo del director de la escuela y el otro lo hacía la presidenta de la Asociación de Padres de Familia. Una tía me detuvo cuando amagué con ir al frente a sacarlos a patadas por imbecilidades como «Josefina: continúa tu camino hacia el espacio sideral…» o «regresó la mirada hacia la tierra y le preguntó a Dios “¿y dónde quedarán mis seres queridos?”».

Además el cura principal —porque eran tres— era amigo de mis papás; y, claro, también me conocía desde que yo era «así de chiquitico». Además el coro era de las monjas que habían sido compañeras de mi mamá hace años. Además era mi mamá y el ataúd me pesaba tanto…

Un caballo, todos los caballos

Friday, 15 de September de 2006

Se dijo en estas líneas y en las ajenas que los escritos de Jaime Ruiz no están bien argumentados especialmente porque tienen una mediocre lógica totalizante: cualquier premisa y conclusión que él elabore dice todos, nunca, nadie, ninguno, siempre. Por señalar eso, el «simple ciudadano» me tildó de profesor universitario —cosa que hoy es como si me llamaran por mi oximorónico nombre— con todo lo que eso implica en aquel Jaime Ruiz’s wicked twisted World.

Bueno, esto es solo para decir que esas no son necedades que diga solamente yo, que no hay nada nuevo bajo el sol y que en El Tiempo de hoy salió una columna de Eduardo Posada Carbó que dice exactamente lo mismo. Y lo que me parece lindo es que Posada Carbó es alguien que le cae muy bien a Jaime. Y le cae bien a Jaime porque no es terrorista sino un maldito fascista paramilitar, que es el otro tipo de gente que existe aparte de nosotros los terroristas en este nuestro país bipolar.

Sí, Posada Carbó dice que Caballero hace silogismos, sí, pero son mediocres y emotivos, etc. Eso es algo que todos sabemos, que Jaime sabe y que Jaime usa para demostrar que los terroristas somos bobos —o cualquier otra cosa, no estamos para precisiones aquí—. Pero, ¿alguna vez habrá pensado que esas palabras son también para él?

No importa, lo único importante es que el Chacal se ganó el Premio Jaime Ruiz por logros en el campo de la ironía. Yo sí le doy ese premio al Chacal pero definitivamente no por esa baratija que dijo de Jaime. De resto el Chacal se gana todos los almuerzos que quiera.

Nova et Vetera

Thursday, 14 de September de 2006

Espíritus patricios

Monday, 11 de September de 2006

Os invoco para que me concedáis:

De Decsi, el paciente valehuevismo.
De Borja, el exitoso hablamierdismo.
De Isaac, el cómico cinismo.
De Zambrano, la suficiencia que «no es gratuita».
De Arias, la neurosis.
De Diana, el «cariño».
De Maya, no gracias; de ella, nada de nada.

Del pa, algún día, las canas.