Archivo de la categoría "Pensar"

Mejor no votar el referendo

Wednesday, 9 de September de 2009

Mejor no votar el referendo

De momento…

¿Alcanzará a haber 7.364.298 votos por el “sí”? ¿Sería mejor buscar 7.364.300 votos por el “no”? ¿Qué es lo que convence a ciertas personas a votar por el “no” aun sabiendo que es fácil perder? Sagrados e indiscutibles derechos.

Así que, de momento, es la estrategia con la que menos se pierde.

Adenda: Según la encuesta de Invamer-Gallup cuyos resultados parciales se presentaron esta mañana (10 de septiembre) en Caracol, 17.085.171 personas votarían el referendo (58% del censo electoral) y 14.693.247 votarían “sí” (49,88% del censo electoral). Así que ni absteniéndose. Porque la única vaina sería hacer lo contrario: convencer a la mitad abstencionistas de que vote y que además vote “no”.

La unión americana

Tuesday, 25 de August de 2009

El español espurio de América es diverso y por eso mismo, en ocasiones, ininteligible o confuso.

En Colombia no solo vivimos en la periferia de España sino en la periferia de los otros dos imperios culturales hispanoparlantes: Méjico y Argentina. No hace falta traer a colación cifras (que no tengo) para darse cuenta de que la influencia de los tres países es un hecho. En España, Méjico y Argentina se traducen los libros que leemos. En Méjico y Argentina se doblan o subtitulan las series y películas que vemos. Se oyen rancheras, tango y sevillanas en temporada de toros: el drama de los imperios es que siempre los caspean.

Esta es una corta reflexión, una pregunta, y cito parlamento de una obra muy popular:

—Dígame, licenciado.
—Licenciado.
—Gracias, muchas gracias.
—Noy hay de queso, no más de papa.

«No hay de qué», «no hay de queso», «no hay de queso, no más de papa», «no hay de queso, solamente de papa». Una alternativa gastronómica. Fácil, claro e ingenioso. O ingenuo como Chespirito.

¿Pero por qué si Chespirito es mejicano dice papa y no patata? ¿Por qué habla quechua suramericano y no náhuatl centroamericano? ¿Acaso porque América es una sola y siempre indígena y se resiste al robo lingüístico de los españoles? ¿En Méjico también dice papa?

Según el diccionario de la Real Academia, papa en Méjico es otra cosa:

f. coloq. Méx. mentira (‖ expresión contraria a lo que se sabe).

Y existe una tercera acepción (de donde viene la palabra papilla o lo que en Asturias entienden por papas):

(Del lat. pappa, comida de niños).
1. f. coloq. Tontería, vaciedad, paparrucha.
2. f. pl. Sopas muy blandas.
3. f. pl. Masa blanda de barro o de otra cosa.
4. f. pl. coloq. Cualquier especie de comida.
ni ~.
1. loc. pronom. nada. U. con neg. No sabe, no entiende ni papa.

Así que Chaparrón Bonaparte no ofrece nada a Lucas Tañeda (Lu Castañeda, etc.). Simplemente reconoce que es un pendejo. O le da mentiras. O le da avena con agua. Cosa horrible.

Adenda: hay más pendejos que quisieran reclamar el asunto como otro triunfo nacional.

Corrigenda: Invaliden parcialmente el post pues en Méjico la forma predominante es papa (aunque también digan patata) e incluso la FAO lo confirma. Ahora bien, según el Cocinero Fiel, en España también pasaron Chespirito alguna vez. ¿Qué habrán pensado? Patadas de ahogado, sí.

La gran mancha roja

Wednesday, 9 de April de 2008

La gran mancha roja · 1

La historieta de 1949

«Revolution No. 9 de abril», por Hotel Regina y la Orquesta Sinfónica de Chapinero, se encuentra en el álbum Gaitanista y pueden bajarlo aquí haciendo click derecho y seleccionando «guardar destino como»

Consomé homeopático

Saturday, 3 de November de 2007

Un delicioso platillo para reconstituir energías, curar guayabos y sentirse como en casa en cualquier ocasión. Rinde por siglos y le gusta mucho al presidente.

Ingredientes:

  • 1.000 centímetros cúbicos de agua. Se necesitará más agua según la concentración que se busque*.
  • 700 gramos de carne y huesos de pollo, de res, de cerdo, de pescado o de todos.
  • 300 gramos de mirepoix.
  • Bouquet garni muy pequeño.
  • Sal y pimienta.
  • Procedimiento:

  • Dore los huesos en el horno a 250º C. Pasados veinte minutos puede agregar el mirepoix y dejarlo todo por otros veinte minutos o media hora.
  • Ponga los huesos y el mirepoix dorados junto con el agua y el bouquet garni en una olla a presión (también puede agregar otras cosas que guste o le vengan a la cabeza como tomates, papas, etc.) y póngala a fuego muy bajo por unas seis horas, controlando que no llegue a pitar mucho.
  • Deje enfriar el caldo para sacarle la grasa y relizar una clarificación con claras de huevo. También puede fíltrarlo usando sedazo, papel de cafetera o un filtro de vidrio poroso adaptado a un sistema de vacío. En ambos casos deberá obtener un litro de caldo translúcido, en absoluto turbio, pero muy aromático.
  • Sale la preparación.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • Tome diez centímetros cúbicos de la preparación anterior y disuélvalos en 990 centímetros cúbicos de agua esterilizada. Llévelo a ebullición en la olla a presión por unas dos horas. Enfríelo.
  • * Puede seguir diluyéndolo cuanto quiera. Lo importante es que cuanto más diluido esté, más poderoso es. De manera que si el guayabo es muy hijueputa puede usar una solución de una parte en un trillón de trillones.

    Resplandor

    Monday, 15 de October de 2007

    Anoche —no podía ser a otra hora del día— me enteré de que después de muerta mi mamá se ha aparecido dos veces.

    Una vez no fue tanto una aparición como un avistamiento, de una persona desde su carro, cuando miraba hacia la casa. Vio a mi papá estar acompañado por «una persona parecida a su mamá». Pero finalmente no era así. Y tampoco podía ser mi mamá, porque ya estaba muerta, claro.

    La segunda vez le sucedió al mismo amigo que ya tiene historias con fastasmas. Estando en la ciclovía, en la séptima con 116, mi mamá lo tomó del brazo, le dijo «hola» y me «recomendó».

    Yo no creo en fantasmas. O no creo de esa manera. Es decir, siempre me causan curiosidad estas historias porque se parecen entre sí, como las de desdoblamiento, como los mitos urbanos. Me interesan desde el punto de vista de mi deformación profesional.

    A quien me contó las historias —que ya habían sido comentadas hace mucho tiempo a otras personas— le dije «pues mi mamá es muy rata por aparecérseles a ellos y nunca nosotros».

    Discreto encanto

    Thursday, 18 de January de 2007

    ¿Vivir? Ah, sí. Es pagar cuentas, muchacho.

    Un día para morir

    Sunday, 31 de December de 2006

    «Yo pensaba de que había aprendido. Pero ya me di cuenta que no.»

    Hablaba yo de la vida y la pereza que produce, especialmente en estas memorables fechas.

    El año que pasó estuvo bastante bien. Pero todos los años comienzan por el peor día, como concluimos hace dos años con el joven poeta. El primero de enero es el festivo más festivo de todos. Es una suma superlativa y triste —y superlativamente triste— de todos los festivos del año, de su aburrimiento, de su letargo, de su falta absoluta de propósito —y de su respectiva justificación—, del guayabo —literal y figurado— eterno… Los festivos son, entonces, una metáfora de esta nuestra vida.

    Hace un año —o sea este año— pasé ese festivo haciendo ajiaco en tierras paracas, lejos de cualquier fuente que me permitiera saber que era primero. Pero este año —el próximo— estaré en Bogotá, con sus calles vacías, con sus restaurantes cerrados, con la contaminación al mínimo. ¿Y qué? ¿Acaso voy a hacer algo? Nada, claro. Aburrirme, aburrirme, aburrirme… pero mucho más que el resto de los días.

    En todo caso, feliz 2007 y todas esas chimbadas.