Archivo de la categoría "Los medios"

Universalidad de la ciencia

Wednesday, 4 de February de 2009

Ley de Thompson-Steven para el espectáculo mediático en Colombia:

Cualquier ex secuestrado, cuando no es militar o policía, es presidenciable.

Corolario:

Si quieres adelgazar, haz la dieta de lafar.

Fama e importancia

Sunday, 7 de December de 2008

Acaba de decirme una amiga que oyó que alguien dijo que Diana Uribe era «la historiadora más importante de América latina». Es una frase toda llena de exageraciones patrioteras y parroquialismo barato porque todo el mundo sabe que el historiador más importante de este continente es Felipe Pigna.

Hasta ahora Diana Uribe no ha hecho programas para revaluar nuestra mentalidad histórica con, por ejemplo, Pirry:


Y es que Felipe Pigna, en cambio, es trasgresor y crítico y así encarna de cabo a rabo lo que debe ser un auténtico hijo de Clío.

Souvenirs

Thursday, 28 de February de 2008

Luis Eladio dice que trae unos recuerditos de Íngrid. Pero qué puede uno mandar de allá donde solo hay bejucos, plumas, matafríos, pieles de animal montés y otras cosas que solo sirven para decorar apartamentos de antropólogos. En las Torres del Parque, preferiblemente.

También dice que la guerrilla no está desarticulada, que tiene una infraestructura mínima —sancocho de marrano— que les permite caminar grandes distancias —fluvial, peatonal, mular— y hasta irse a visitar el Centro del mundo y la Ópera de Manaos con todo pago —desodorantes y así—. «Eso se lo llevaron a Estocolmo», nos gritan por ahí, como siempre, porque nunca puede haber otra explicación geopolíticoesquizográfica.

Prurito de ininteligibilidad

Thursday, 28 de February de 2008

En Caracol llamaron al chamán asesino. Y entonces no era, para su sorpresa, el Indio Amazónico sino un señor inga de la vertiente amazónica que se hizo llamar médico. De paso le chamboniaron el apellido: Chamboy en vez de Chandoy.

Se hizo llamar médico y le preguntaron que si tenía ese título. Dijo que sí, que así era reconocido en su comunidad. Pero no, que si según «la legislación colombiana». O sea, según lo normal. A ver, ¿usted tiene título? ¿Se las va a dar de abuelita?

Y, para rematar, que si consumir yagé fuera de la selva, fuera del entorno natural donde la gente vive, vaya uno a saber cómo, sin títulos y sin televisión, no habrá sido la causa de la muerte. Cuidado, damas y caballeros, cuando se tomen sus aspirinas lejos de la civilización, cuando usen sus pastillas de cloro para purificar el agua malsana que el bicho salvaje contaminó.

No, venga, el remate de verdad, el colofón, fue poner al doctor, este sí doctor, Rojas, que habla de curación con cristales y otras babosadas, que son clínica y bioquímicamente inútiles hasta para sacarse una espinilla, pero que perfectamente tiene un espacio diario en la misma cadena, a explicar lo sucedido. Saberes expertos, uníos.

Lo veníamos diciendo

Sunday, 10 de February de 2008

Me gusta tener razón. Me gusta predecir el futuro.

Escenarios de la violencia

Wednesday, 23 de January de 2008

Anoche en La luciérnaga hablaron del viejo que se mató en la biblioteca Virgilio Barco. Lo que preocupaba a Peláez y a Rincón era que el tipo hubiera metido un arma de fuego a aquel templo de la cultura escrita y de la arquitectura sin funcionalidad. Les preocupaba que solamente hubiera un detector de metales común y corriente y que no hubiera requisas a fondo, de esas que usan en el estadio para sacar objetos contudentes como las pilas del radio o el mismo radio.

Más adelante van a decir que si la gente «no va tanto a las bibliotecas como antes» es culpa de la violencia de los campos, que tristemente ha llegado a la ciudad y que es fruto de la intolerancia, que corre por las venas de este pueblo animal.

Mojar, mojar

Thursday, 17 de January de 2008

Cada vez más colombianos dan de que hablar en todo el mundo. Ahora las FARC salen en portada de la última Barcelona:

Ya en la edición de fin de año Ingrid Betancourt había salido, aunque en la contratapa.

Psicogeopolítica del secuestro

Wednesday, 16 de January de 2008

Con ideas de Don Tomate y María Paula

Es el lugar más allá de la frontera. Es el bosque, espejo del mar o del desierto; en fin, el laberinto que condena inevitablemente a la muerte. Es húmeda, caliente, malsana y todo es igual. Terreno liso, solo rugoso en cuanto a textura. Allá la gente ha dejado de ser gente porque se atrasa, tiene que vivir día a día comiendo bejucos y bichos raros. Es la selva, el lugar donde «se están pudriendo».

Eso, finalmente, es lo único que dicen. Es la imagen que remite a un pan húmedo que se guarda en un lugar oscuro para que le salgan hongos.

Me pregunto qué dirían —qué tendrían que decir— si estuvieran secuestrados en otro lugar de Colombia en donde no se pensara tradicionalmente que es el peor lugar, que eso para qué ir allá, que eso es para tumbarlo y echarle harta vaca y harta palma africana. O coca. O café. O eucaliptos.

O para apreciarlo desde afuera, como monumento ecológico, como el Quindío virgen, como el Chocó indómito donde otra vez secuestran gente, como el Putumayo adonde Christian Schmalbach nos lleva a abrazar los árboles que nos hablan con sus voces ancestrales, donde nos estafan los taitas.

La gente no se pudre en las ciudades ni en las veredas. Allá los miembros arrancados no son alimento de moscas. Las heridas no se gangrenan al lado de la iglesia de San Francisco.

Alegrémonos por nuestra suerte, porque el agua que corre por las paredes de los edificios en que vivimos, porque la caca y el orín se van directamente al río, porque hay almuerzo casero o ejecutivo o del día, porque estamos dentro del «Triángulo de oro». Todos los demás son mártires dignos de elogios en un domingo en el Veinte de julio. Y es así porque están allá lejos, lejísimos, donde solo saben llegar Chávez, Drummond y BP.