Archivo de February de 2007

Modistas

Tuesday, 20 de February de 2007

Se me han señalado dos modismos que por ahora habría que considerar exclusivos del macrodialecto colombiano. Pero no sé.

Por una parte está el siempre curioso «¿cómo así?», que se parece mucho al alemán wieso?, al menos en forma. Cuando lo usamos difícilmente caemos en cuenta de que quiere decir muchas cosas, a veces frases enteras: «no entiendo», «explica mejor», «de qué manera», «es inaudito», etc.

En segundo lugar se encuentra el uso de una forma que a veces se me parece mucho al que galicado pero no sé aún. Tampoco me he puesto a pensar bien en qué quiere decir o cómo podría traducirse a español «correcto» o, mejor, «estándar». Es esto: «lo que pasa es que estaba dormido» o «yo quiero es dormir». Un que galicado no significa lo mismo si se usa correctamente: «por esto me iba de viaje» no tiene el mismo significado enfático de «por esto es que me iba a de viaje»; pero esto podría ponerse como «por esto precisamente me iba de viaje». De la misma manera, me parece que esta forma recientemente señalada por los recuperadores de cometas perdería mucho si fuera gramaticalmente correcta. ¿Pero cómo decirlo sin que pierda su significado? ¿Quién quiere tomar este reto emic-etic?

Ahí les dejo la ñoña inquietud.

Esta vez no habrá almuerzo.

Adenda: Es realmente espantoso que haya que desterrar el verbo coger del vocabulario. Era imposible escoger otro verbo de uso más corriente para decir tirar.

Glosolalia

Monday, 19 de February de 2007

Desde el jueves estoy en Villa del Parque, en la periferia. Es un barrio con aire de pueblo que me recuerda mucho a San Antonio, en Bogotá, donde murió mi abuela materna: casas pequeñas, edificios de vez en cuando, algunos negocios, parques y un par de avenidas importantes a pocas cuadras.

Al parecer, la gente es todo bien en este lugar, atenta, cortés y familiar, muy diferente al mesero/tendero/revistero porteño del centro, que se espanta cuando se le dice gracias, no sin antes preguntar «¿qué?».

Entré a una peluquería y me senté.

—Sos nuevo en el barrio, ¿eh? —dijo el peluquero—. No sos de acá vos.
—Llegué hace dos semanas a Buenos Aires y hace dos días al barrio.
—Sí, nunca te había visto.

Y siguió cortándole el pelo a alguien. Mientras tanto llegaba más gente. Se saludaban de beso, se preguntaban cosas, parecían viejos conocidos.

—Seguí ahora —me dijo cuando acabó—. ¿Cómo querés?
—Solo que me quite la barba.
—La barba sola, muy bien. ¿De dónde sos vos?
—De Colombia.
—¡Hablás muy bien el castellano para llevar tan poco tiempo aquí!

No pude explicarle que en Colombia… el tipo seguía hablando. Entre tantas cosas —y señas— dijo que hablaba mucho mientras trabajaba porque
así podía hacer amigos, como todos sus clientes, porque los peluqueaba desde que tenía doce años. Y me mostró una foto de cuando tenía quince.

Al final no me cobró.

Divisas

Wednesday, 14 de February de 2007

Este es un país de lindas y extrañas costumbres. La más famosa es chupar desesperadamente una infusión de una yerba de sabor amargo que no aporta absolutamente nada. Otra muy famosa es no hablar español y pensar y decir que, en efecto, no lo hacen.

Anoche me encontré con una nueva y linda costumbre. En Argentina, o al menos en Buenos Aires, apenas circulan monedas aunque se necesiten para pagar el bus, algo que solo puede hacerse por medio de una máquina. Nadie tiene monedas en sus bolsillos ni en sus cajas registradoras. La gente lo sabe bien.

En una estación de servicio, tras pagar 1.40 con un billete de 10, me pidieron cuarenta centavos. Pero no tenía más que una moneda de cincuenta. El de la caja dijo que no importaba y revisó las existencias de líquido:

«No tengo monedas. ¿Podés llevarte un caramelo?»

Pero el «podés» no quería decir eso sino «tenés que»: me lo entregó en la mano. «¿Y esto?», dije. «Un caramelo, che, un palito de la selva», respondió.

Y la máquina del bus no acepta caramelos.

Pasa en todas partes, me dijeron los Recuperadores de cometas.

PPC

Monday, 12 de February de 2007

Hablé por mucho tiempo del PPA: paulatino proceso de argentinización. No hablé aquí pero hablé; algunos de mis alumnos son testigos, por ejemplo. Me refería con esto a la molesta costumbre de mucha gente que, desde tiempos de Gardel, aunque más especialmente desde el 5-0, idolatra y sobre todo idealiza este país en el que ahora me encuentro. Entonces van al estadio y gritan «aguante el Misho», visten camisetas de color celeste y blanco, se toman fotos con cualquier porteño porque se ve como europeo, se creen el epítome de la sofisticación porque escuchan cualquier chimbada de electrotango o, entre los que se encuentran los más ridículos, se vienen a estudiar cocina a Buenos Aires porque desde que los bajaron de la nube es más barato.

Bueno, después hablaremos al respecto.

Esto es solo para contar que hoy entré a un supermercado a comprar galletas y sonaba Fonseca; más exactamente Te traigo flores. Qué porquería. Ah, pero estaba en el barrio de Flores. Qué linda coincidencia. Seguro fue eso solamente.

La distinction

Tuesday, 6 de February de 2007

«Vean: el arroz parbolizado es para amas de casa, es como la salsa bechamel en sobrecitos.»

Suerte es que les digo

Thursday, 1 de February de 2007

Chao. Ahora nos vemos.