Del punto A al B

Desde que vivo solo —cosa de un mes— uso diariamente Transmilenio. Antes sencillamente no me servía o las busetas resultaban más eficientes. Ahora vivo al lado de dos estaciones y llego en quince minutos a un lugar donde puedo caminar tranquilamente, entre arbolitos y funerarias, hasta el trabajo. En resumen, el nuevo sistema infográfico del «orgullo capital» me afecta ahora directamente.

El primer defecto de este sistema es ser nuevo. Es claro que eso no es realmente un defecto, pero es de las primeras cosas que así señalan. Resulta común que la gente diga que los encargados hacen los cambios por joder, caprichosamente —«qué bonito con colores y letras»—, sin motivo o, lo que es más absurdo, con incontenibles ganas de perjudicar a los usuarios. Pero el sistema que hasta ahora se usaba un día iba a dejar de servir porque, tal como estaba concebido, no iba a aguantar toda la información que venía y mucho menos la que está por venir. Ese es el problema que había que solucionar: información. Ahora bien, el cambio de un paradigma a otro es traumático, pero no es sinónimo de que el nuevo sea malo, solo que los que lo pensaron en un principio eran malos diseñadores o no lograron abarcar la totalidad del problema.

Usar este sistema es más sencillo. Uno está en una zona —lo de que tenga letras, colores o animales es solo una forma de identificar la zona y no algo para que se vea más bonito y confundir a la gente— y va a otra. En ese sentido no hay mayor diferencia con el método de antes. Yo estoy en la zona A, por ejemplo, pero quiero ir, como hice hoy, a la zona J, a la Avenida Jiménez, que ahora, por cambios de paradigma, hay que llamar «Eje ambiental».

Ahora en cada estación los módulos sirven para saber a cuál de las diferentes zonas del sistema van los buses que ahí puedo coger, es decir, proporcionan la mitad de la información que se necesita. Como sé que voy a la zona J, busco el módulo donde está la J: a diferencia del sistema anterior, sé a dónde voy con ver una letra o identificar un color y no hay un enigmático «Calle 80 – Usme».

Como la zona J queda necesariamente al sur de donde estoy y entre por el norte, cojo el bus del lado derecho. De esto también se sigue que el módulo de la estación donde me baje corresponderá necesariamente a la J. Allí sé por los avisos que pasan dos buses que me sirven para llegar a la zona J. ¿Por qué? Porque tienen la letra J y el color rosado. Cuando llega el bus hay, en efecto, una J. Inevitablemente voy a llegar a la zona J, a donde quería ir desde un principio. Si me paso de estación, como solía suceder antes, podré tomar un bus de regreso.

Claro, la zona J solo tiene dos estaciones. Pero digamos que me sucede lo mismo en la zona de Suba, donde hay 14 estaciones. Pues es igual y, como antes, puedo regresar a la estación que necesitaba cogiendo un bus en alguna de las dos únicas direcciones que hay dentro de la zona, porque esta apenas tiene una dimensión y dos sentidos, como siempre ha sido y que tenga colores y letras no le quita ni le pone. Estando allí, lo más inteligente es coger un bus con un número entre el 1 y el 9, sencillamente porque son los corrientes que paran en todo lado.

Hasta aquí el sistema fácil, que implicó tomar dos referentes generales —la zona A y la zona J— entre los que me desplazo. Una vez en uno de esos lugares, escojo una nueva ruta para llegar al punto particular. Es un ejercicio básico de programación.

El sistema avanzado implica tomar una decisión más exacta desde el comienzo del trayecto y aquí es donde entra a jugar la sábana de información que entregan —o no entregan— en las estaciones pero que se puede bajar en un horrible pdf en la página de Transmilenio. Hay un índice de 27 rutas que cubren prácticamente todas las posibilidades del sistema en este momento y sugieren lo mismo que en el sistema fácil, en el sistema viejo y en cualquier sistema que implique desplazamiento: ir de un punto al otro.

Si voy de una estación que queda en la Autopista a otra que queda en la zona del Tunal las únicas rutas que sirven están en los numerales 3 y 24. El 3 sirve para días normales mientras que el 24 es para domingos y festivos. Hoy era festivo así que tendría que buscar solo en el numeral 24, que contiene solamente la ruta 93, que tiene paradas en tales y cuales estaciones. Que me sirvan o no es otro problema, pero eso es algo que también sucedía en el sistema anterior.

En fin, esto es muchísimo más fácil de consultar que el mapa anterior en el que una avalancha de números muy pegaditos entre sí tenían que ser descartados uno por uno, con grandes posibilidades de embarrarla y perderme. Finalmente, como en el caso de cualquier persona, la gente hará un proceso mecánico en el que cogerá el bus número tal en tal módulo y, tras bajarse en tal módulo, irá a tal otro para hacer un trasbordo.

El segundo defecto no es del sistema sino de los encargados de hacerlo conocer. En el mes que llevo usando Transmilenio no vi nunca un aviso, una advertencia o impactante campaña de expectativa. Por eso se presencian espectáculos como la gente gritándoles desesperados a los guías, a los de las taquillas y a los chúcaros; por eso hoy vi gente llamando como loca por celular para decir que andaba perdida.

Por ahora, ante la evidente —y también legendaria— ineptitud de los guías de Transmilenio, el gran riesgo de este sistema es que no es intuitivo, lo que podría tomarse como sinónimo de que no es fácil. Pero no es así. Lo que hace difícil al sistema —o más exactamente lo que lo complica— es el asunto de los expresos, porque implica tener que detallar más y más información. Pero esa información es prescindible, como ya vimos, pues los expresos precisamente están diseñados para que la gente los haga parte de su rutina. O eso pienso yo.

La solución fácil y rápida sería instalar unos calculadores de rutas en las estaciones. Claro, como los que hay en Alemania, por ejemplo, donde, por cierto, es muy fácil perderse en su complicado sistema de transportes que no es de nivel local, ni regional sino estatal.

* * * * *

Transmilenio es un sistema mal hecho. Primero, es pretencioso —y en consecuencia estúpido— como buen hijo de Peñalosa: las puerticas de vidrio que hacen pfssss combinadas con el metal barato son el mejor ejemplo. Segundo, es un pésimo negocio del Distrito hecho con plata de nosotros los ciudadanos a favor de los mismos dueños de buses que una vez acabaron con su mafia el tranvía y que joden y joden para que el absurdo sistema de la guerra del centavo continúe. No olvidemos, además, lo de las lozas.

Pero aparte de eso, el sistema funciona porque es, como decía, el mismo problema de siempre: ir del punto A al B. Desde que comenzó, el mejor análisis de todo el problema se encontraba en una página que desapareció y hablaba de lo bueno (Transmilenio), lo malo (Transmilento) y lo feo (Transilvenio). Paz en su tumba. Uno de los problemas en el sistema que señalaba esta página —aparte de los enunciados—era la forma como la gente se comporta y es que ahí sí que hizo falta que le echaran más Mockus a la vaina. ¿A quién no le emputa que al bajarse de uno de esos buses los que están esperando lo empujen y hagan el menor campo posible?

También han hablado:

  • La ex colega, con su optimismo que hasta yo envidio, ya estaba comparando el sistema con los números y las letras de los ejecutivos.
  • A Víctor Buitrago le pareció que la situación fue caótica y habla del problema de los ciudadanos.
  • Este tipo le echa la culpa a Lucho… ah no. Pero no le gustó tampoco.
  • Este otro los putea porque le organizaron mal un expreso. Mucho ojo con eso.
  • 30 comentarios sobre “Del punto A al B”

    1. Sentido Común dijo:

      No mano, que post tan enredado; igual que como quedó Transmi ahora…si es tan fácil moverse en metros grandes como el de París, el ‘tubo’ de Londres, el bart de San Francisco o el de Washington…¿por qué hacer difícil nuestro sistemita criollo? No estoy de acuerdo con usted, ni con quien cambió Transmi ni las direcciones de la mitad de la ciudad. Si la intención era facilitar las cosas, no se notó de ninguna manera. Sistemas como estos ya están inventadas hace muchos años en todo el mundo. No sean tan demasiado creativos, por favor.

    2. Sergio Méndez dijo:

      De acuerdo con sentido común. Este post está tan enredado como el sistema de transmilenio

    3. juglar del zipa dijo:

      Sentido pésame:
      Porque esos son metros, que no usan expresos. Lo dicho: lo que complica aparentemente el sistema es lo de los expresos.
      Le sugiero que vea el plano de buses de Barcelona o de París a ver si es más fácil que esto.

    4. pequeña padawan dijo:

      enredado enredado enredado. yo ya me perdía en transmilenio con los numeritos, me volveré a perder con los colores y no tendré a quien echarle la culpa. pero tienen razón en que el post no ayuda.

    5. Julián Ortega Martínez dijo:

      Sí, Miguel, muy bonito, ya te lo dije, “bien diseñado”… excepto para la casi totalidad de los pasajeros que no saben de diseño, que no tienen por qué saber de diseño, que estaban acostumbrados a los maricas numeritos y que, ante todo, TIENEN AFÁN. No es tan “útil”.

      Antes, con el marica mapa, un poquito enredado y todo, era más fácil saber cómo llegar del punto A al punto B. Ahora, toca primero buscar el maldito punto B entre los 27 lindos diagramas, muy bonitos eso sí. Y si son las 11 de la noche o más tarde, peor, porque mientras busco la maldita ruta que me sirve, se me puede estar pasando el último bus.

      Ah, y muy mal que hayan quitado rutas como la 5 (que era el corriente de la Autonorte y la NQS; si al amor de mi vida se le hace tarde un viernes, ni modo) y la 130 (que iba hasta la General Santander no más -me podía ir sentado porque ahí me subo- y tenía paradas que valían la pena).

    6. Kunstmacher dijo:

      Metal barato? que poco sabes de metales…
      Y ya quisieramos que se nos complicara la vida con un sistema como el aleman…

    7. juglar del zipa dijo:

      Julián:
      En serio, cuando la gente entienda que esto es otra cosa se dará cuenta de que es más fácil. Comenzando por una sencilla cosa: cuando llegue a la estación primero hay que buscar el destino. Una vez allí ahí sí se busca el bus que me deja exactamente donde quiero. Pero le concedo que algo en el sistema puede hacer pensar que hay que ver cada itinerario detalladamente hasta que por fin se da con el que sirve. Le concedo que el sistema podría optimizarse si en cada módulo estuviera más resaltada la información de los servicios que paran ahí, pero pusieron la misma tabla genérica en todos los módulos. Y definitivamente Transmilenio tiene muchísimo huevo por no poner un maldito mapa en los buses.
      Kunstmacher:
      Cuando llegué por primera vez a Stuttgart vi un mapa en el que todos los trenes iban por el mismo carril y paraban en las mismas partes. Simpático, ¿no?

      Haga de cuenta que ahora es igual solo que en vez de decirle “gleis 1″ le dicen “modulo B”, que significa que los buses que paran ahí van al Portal del norte. Facilísimo.

    8. Mr Brightside dijo:

      No sé si sea complicado o no, pero puede que como todo, terminen acostumbrándose al nuevo sistema. Y a mí los SITM no me parecen malos negocios. Ambientalmente traen resultados positivos y ayudan mucho a disminuir la congestión y la tasa de motorización, dos problemas que las grandes ciudades presentan. No es la panacea, pero es algo que tarde o temprano hay que hacer en una ciudad.

      Saludos

    9. Patton dijo:

      Por eso estamos como estamos. Porque la mentalidad es de “tengo afán y no quiero usar mi neurona para pensar en entender un puto mapa” y quiero llegar ya, por eso prefiero una cochina y pulgosa buseta que me deja tirado donde le diga al chofer que lo haga.

      Me uno a la causa del juglar. Como lo dije en los comentarios del post de atari, creo que el sistema nuevo es más fácil de entender, lo que pasa es que en nuestro país del sagrado corazón hay gente tan, pero tan floja … que en lugar de tomarse el trabajo de entender o de pensar un poquito, se limitan a criticar indiscriminadamente. Es la posición más cómoda, al fin y al cabo. Lo de los cambios de rutas y transbordos es otro cuento aparte, pero lo de los colores es apenas lógico … al fin y al cabo la gente tendrá que acostumbrarse por las buenas … pobrecitos los guías, eso si. No debería haberlos a toda éstas, que la gente se esfuerce en entenderlos y así aprende … maldito facilismo … o en París había guías que le explicaran el mapita juglar? Yo no ví, al menos.

      El lío es cuando abran más líneas …. los problemas serán de percepción del color … de hecho el morado y el azul se ven similares en los mapas … y qué colores usar, fucsia, granate y zapote oscuro?

      No faltará la tutela de la asociación nacional de daltónicos. Pere y verá

    10. juglar del zipa dijo:

      Patton:
      Es que mucha gente cree que tiene que aprenderse los colores y las letras cuando esas son apenas formas de guiar, de crear conjuntos. Use la letra, use el color, es exactamente la misma vaina solo que tiene el noble propósito comunicativo de mostrar una diferencia. Como digo, podían ponerles nombres de animales. Es más, podían ponérselos y seguir conservando las letras y los colores.
      Y cuando pongan mas líneas será más fácil de entender el mapa que si tuviera un chorrero de números, como el de antes. Sencillamente aparecen unas zonas nuevas por donde pasarán tales o cuales rutas que pasarán también por estas otras zonas.
      En París no había ayudantes, pero en la estación de la Plaza de la República había un calculador de rutas con bombilitos. Estaba dañado, por supuesto.

    11. Ivan dijo:

      Yo desde mi ignorancia para lo de la teoría del color y el diseño comunicacional, la cual acompaño con un bien esporádico uso del Transmilenio, digo que el problema es de idiosincracia.

      Ya nos dijeron en el colegio que el hombre es un animal de costumbres, pero nunca nos hablaron del ‘bogotano promedio’ (ojo, en términos de idiosincracia), el rey de la comodidad que se anquilosa en la costumbre y se resiste sistemáticamente al cambio, mientras lanza diatribas contra lo que no entiende sólo por no entenderlo.

      Entiendo que moleste el nuevo orden, pero no creo que en la alcaldía sean tan brutos como para meter la pata en un tema tan visible como este. ‘Yo nunca vi New York, no sé lo que es París’, pero supongo que el cambio es precisamente para permitirle a TM ser más amable a medida que se amplíe, hasta cuando se parezca en algo a esos complejísimos sistemas de otras tierras.

    12. Mokoso dijo:

      Transmilenio:

      solución subdesarrollada

      Bogotá con 7 millones de habitantes debería tener un metro, pero los ladrones de cuello blanco de los partidos tradicionales habían saquedo sus arcas y le tocó conformarse con un transporte masivo de superficie. Quedó rezagada de Ciudad de México, Río, San Pablo, Santiago o Caracas.

      Transmilenio no es una empresa de los bogotanos, desafortunadamente. Es una empresa privada que se aprovecha de la inversión de todos los bogotanos en las vías. Varios de los principales dueños de Transmilenio eran los mismos grandes dueños de los buses viejos, como Sidautos y demás.

      Nuestros hijos tendrán de todos modos que hacer el metro, como San pablo que empezó con Transmilenio y tuvo después que hacer su Metro. Ahora allá el Transmilenio va para chatarra, mientras aquí los culebreros nos lo pintan como el últmo descubrimiento de la alta tecnolgía criolla.

      ¿A quién le sirve Trasmilenio?

      Una simple comparación con el excelente Metro de la ciudada de Caracas, un verdadero sistema de transporte masivo y moderno, de facil acceso para todo el pueblo por sus bajas tarifas (300 pesos colombianos), ampliado por el Presidente Chavez con nuevas rutas y complementado con el maravilloso tren de los Valles del Tuy, pone al descubierto la farsa de Trasmilenio. Peor viendo su acelerado deterioro por el fraude en su construcción, llena de chanchullos y peculados.

      Trasmilenio no le sirve a millones de Bogotanos, eso lo estamos viendo todos los usuarios. T. es una multimillonaria inversión con presupuesto del Distrito que favorece única y exclusivamente a poderosos clanes del transporte capitalino. Se adecuaron avenidas y se redujo el espacio publico, para que un puñado de oligarcas invirtieran en unos buses y extraer asi millones y millones de pesos, haciendo caso omiso del bienestar de millones de trabajadores y ciudadanos pobres de Bogota.

    13. Víctor Buitrago dijo:

      El tema se alargó con lo de hoy y de pronto mañana. Antes quiero comentar la glosa anterior. Caracas queda en Venezuela, un país que ha usado su riqueza petrolera (la misma que no tenemos) para gastársela en corrupción y le ha quedado para una infraestructura bien descrestadora. En el metro de Caracas hay una línea amarilla de espera para abordar. Si uno la atraviesa se activa un mensaje grabado pidiendo cortésmente que se retroceda; uno de genial vuelve a pasarse y el mensaje se repite; a la tercera sale un especimen Caribe con biotipo mixto de beisbolista y cotero, quien con cara de serio lo conmina a uno a hacerse más patrás. Y uno hace lo que jamás va a hacer en la estación del Transmilenio, hacerse detrás de la línea amarilla.
      Realmente, con los defectos en la elección de la infografía y los errores logísticos, la gente terminará por saberse las rutas que le sirven. Después de la primera vez eso va cediendo. Como cuando uno le aprende las mañas al portón de la casa y el jueguito de la llave, o la nomenclatura del barrio, o entiende que la Avenida Primero de Mayo es Calle 22 sur, Calle 26 sur y - más abajo de la Boyacá - es algo así como transversal o carrera 75 (y sin girar en ángulo recto), cuando aprende que arriba es el oriente y que hay dos avenidas 68 y dos avenidas 19 y otras con nombres raros, cuando se aprende el reparto de las telenovelas o los nombres de todos los pokemones. Más tarde escribo un post sobre lo de hoy, porque lo amerita.

    14. Felipe dijo:

      Como todos los seres humanos siempre le tendremos cierto miedo al cambio. Pues señores, abran los ojos, el cambio se hace para mejorar, no para complicarles la vida ni quitarles sus más preciados minutos.

      Siento mucho que ya la ruta no pase por donde acostumbraba, que se demore 15 minutos más en llegar a su casa pero recuerde que el bien común prima sobre el particular.

      No les hace daño “usar su neurona” como menciona alguien en un comentario anterior. Leer colores y letras no es tan complicado, debieron haberlo aprendido en el jardín.

    15. Marcela dijo:

      Juglar,
      le confieso que es la primera vez que me aburro leyendo un post de este blog. Fue como ir de A a A después de un vueltonón terrible.

      Creo que a muchos de los que tuvimos que padecer la tenebrosa Troncal de la Caracas (hija digna de su creador, Andrés Pastrana) el TM nos parece bueno. Quizás una solución mediocre, pero realista. Obvio que un metro hubiera sido mejor, pero en ese sí no hubieran alcanzado a montarse ni siquiera nuestros nietos.

      Eso sí, de acuerdo en que la senialización tiene potencial de mejoramiento, pero se dejaba interpretar (bueno, ni idea ahora con la “reforma” de los colores y las letras). Como se ha escrito en otros comentarios, en nuestra cultura urbana aquello de hacer/diseniar instrucciones y leerlas/interpretarlas prácticamente no existe y bueno, todos tienen que comenzar a aprender.

    16. La Columna dijo:

      […] Bueno, es inevitable tocar el tema del comienzo de la semana, al menos para los bogotanos: el paro de transporte que, a la hora que escribo esto completa más de 36 horas. Después del mierdero del sábado por el cambio de rutas (tema sobre el cual Miguel tiene un interesante y acalorado debate) y la pereza típica del bogotano para acostumbrarse a ciertos cambios y leer instrucciones (eco de la cultura latina del "cacharrear" en lugar de leer el "manual de instrucciones"; porque el folletico bien diseñado sí está), se viene el paro de los buseteros, a quienes el tan idolatrado Transmilenio les quitó el trabajo. […]

    17. Iván Rodero dijo:

      Huuuuuuy, es decir los nombres de las rutas de transmilenio ahora se parecen a los de los autobuses normales… (E3, E17 etc)… bueno, sabiendo eso ya se que cuando regrese no me pierdo.

      Saludos don Juglar

    18. Hermanito dijo:

      Si alguien va a hacer un diseño, primero tiene que ver a quien se lo va a hacer, Target que llaman, entonses, es estudio de los Usuarios podemos ver que no se hiso, si lo ubieran hecho la gente entenderia.

      Lo de la nueva nomenclatura o la nueva paleta de colores que se inventaron es una “chafa” total. La pobre viejita confundida que no sabe donde esta.

      De hecho todo trasmilenio esta mal hecho, si los primeros buses tenian el tubo de arriba “demasiado arriba” por que trajeron los buses desde europa donde la gente mide 1.80 pa arriba.

      Y ahora con esto del paro se demuestra que los rojos no dan para basto.

      Prefiero irme en mi cebollero

    19. jose dijo:

      Siempre y cuando haya un bus que lo lleve a uno del lado A (la estacion donde está) al lado B (la estacion a donde va) sin transbordar, todo bien. Pero uno no tiene ni idea dónde transbordar, además me dio la impresion de que los conductores no se saben bien las rutas, por cosas de la vida -no se si el bus que cogñi es el que yo creía, o si seí mal, no se- cogí un bus que me obligó a dar un vuelton ni el hp… En fin, yo creo que en TM hay problemas más graves que la simple organización de los mapas -los portales ya no van a dar abasto y van a colapsar-, se los digo desde ya.

    20. Luis Trejos dijo:

      Bastante enredado el post, no estoy totalmente de acuerdo con los comentarios que descalifican el sistema de transmilenio, nadie se ha puesto ha pensar que habria sucedido en la ciudad en medio del paro si este sistema no hubiese existido?? Caos total es lo menos que habria pasado, permanentemente se escucha la queja del porque el sistema es de particulares y no del estado, parece ser aquellos que lanzan estas diatribas nunca conocieron la empresa distrital de transportes de bogota, la cual era una cueva de ratas de todos los calibres, hay infinidad de ejemplos de empresas del estado que para lo unico que sirven es para robar los dineros de los contribuyentes y prestar un pesimo servicio, ahora bien, seamos realistas, nosotros no nos podemos comparar con paises mas desarrollados en materia cultural, tegnologica, de infraestructura y economicamente que el nuestro, lo que pasa es que aca somos mas papistas que el Papa, y todo lo queremos facilito y de inmediato, solo se piensa en el bien propio y nunca en el bien comun.

    21. Velvet dijo:

      Por eso digo que en lugar de buses rojos es mejor un tren metropolitano.

      (Algo así como el metro de Medellín)

    22. juglar del zipa dijo:

      Velvet:
      O quitar los expresos y dejar “la cultura del afán”.

    23. Jack Atomic dijo:

      Jajaja, cultura del afan???? No para nada… acá no hay de eso!!! Lo cierto es que con afán o sin afán el nuevo sistema de transmilenio me enloquece.

    24. marvina dijo:

      Pues, la verdad, disiento contigo mon petit juglar en cuanto a los empleados; estas dos últimas semanas he estado en Bogotá y lo más fácil para mí siempre ha sido utilizar Transmilenio (puesto que me impacienta tanta letra en los carteles de los buses), y pues a mí -y juzgo también por experiencias pasadas- no fue tan mal con ellos y no me parecieron tan “legendariamente” ineptos. De hecho me guiaron, y como tú dices llegué del punto A al punto B fácil (además ya había leído el papel de guía). Debo aclarar que no fué en hora pico pero de igual forma, ese cambio lo habían anunciado hace dos semanas y en cada estación había alguien explicándole a la gente como funcionaría el sistema. Lo que pasa es, como decia María Paula, cuestión de idiosincrasia colombiana, es decir, la pereza de leer, la cultura del afán y la costumbre de dejar las cosas para lo último.

    25. lully dijo:

      jajajaaj!!! yo si soy muy facilista y no quisiera estar por allà en Bogotà. De hecho las veces que he viajado, no me he atrevido a montar en Transmilenio…. Bueno, y en Medellìn cuando logro montar en Metro, SOY UN SER FELIZ porque diviso todo y el trato es maravilloso!!
      Un saludo afectuoso amigo!!

    26. DIANA MARCELA NAVAS dijo:

      QUISIERA SABER PORQUE EL S3ERVICIO DE LA ESTACION DE LAS AGUAS ES TAN MALO PORUQE EN LAS HORAS DE LA MAÑANA CUANDO HAY MAS FLUJO DR GENTE EN ESTA ESTACION SOLO FUNCIONA UNA RUTA QUE VA HACIA LAS AMERICAS Y LA MAYOR PARTE DE BUSES DICE EN TRANSITO ES QUE NO SE DAN CUENTA DEL CAOS EN LA MAÑANA??PARA LLEGAR AL NORTE HAY QUE LLEGAR HASTA LA ESTACION DE LA JIMENEZ Y ESPERAR EL B1 QUE ES UNA RUTA SUPUESTAMENTE PARA TRAYECTOS CORTOS Y ESO E MENTIRA SIEMPRE ESTA A REBENTAR ADEMAS .EL TRAYECTO DE LAS AGUAS A LA JIMENEZ ES DE 20 MINUTOS EN HORA PICO Y EL RESTO HASTA 30 MINUTOS ESTO ESEL COLMO NO ENTIENDO PORQUE SI APARTIR DE LAS 9 AM FUNCIONA UNA RUTA AL NORTE NO PUEDE FUNCIONAR DESDE LAS 7 AM QUE ES CUANDO MAS SE NECESITA ?? QUIEN ES LA PERSONA QUE CUADRA LAS RUTAS SIN ENTERARSE DE LA SVERDADERAS NECESIDADES DE LOS CIUDADANOS .

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