Facebook y todo lo demás
Decía el matemático John Allen Paulos en 1991 (sepan disculpar el español españolete de la traducción):
Imagino que al popularizarse cada vez más los ordenadores de sobremesa podrían comparar sus respectivas bases de datos personales y también los de las personas conocidas. Quizás intercambiar bases de datos podría convertirse pronto en algo tan corriente como dejar la tarjeta de presentación. Tejiendo una red electrónica. Infernal.
Más allá de los números, 49.
Adenda: «ordenador de sobremesa» suena como a wedding planner.





26 de Junio, 2009 - 00:18
Qué miedo.
26 de Junio, 2009 - 02:16
Con un poco más de malicia, el man hubiera predicho de que el negocio estrella en la era post-industrial tardía iba a ser el pastoreo extensivo de consumidores. ¿cuántos consumidores me tiene ahí? Diez millones. Ah, bueno, le doy tanto.
Eso es como “las vaquitas” en “la finquita”.
Igual tiene su mérito el man; se pilló cómo uno se iba a hacer una identidad con todas las maricadas que acumula por ahí.
26 de Junio, 2009 - 04:45
Muy matemático: sume bases de datos, combine, cree una relación entre s y t. Pero, eso sí, nada de negocio.
A mi me dan miedo los matemáticos.
26 de Junio, 2009 - 06:09
@Juaneslewin dice que le “dan miedo los matemáticos”. Mucha gente dice que le da miedo de Sergio Fajardo.
26 de Junio, 2009 - 11:17
@Lanark es que uno se hace su identidad con todas las maricadas que acumula por ahí… y ahí es cualquier ahí, no solo ese. El mérito sería haber concluido que la red electrónica infernal también es un ahí.
26 de Junio, 2009 - 15:38
Miguel desocupado , fracasaste ahora que falta resumenes de los menus de los restaurantes de San Victorina, bien decia Whitman que no hay diferencia entre lo trivial y lo profundo pero te pasas, andate a darle suela al mesias agrofascista
14 de Julio, 2009 - 10:52
Perdón por llegar tarde…
Stanislav Lem escribió algo muy simpático llamado BEING INC (esta en el libro vacío perfecto), en el cual esta plasmado lo que seria la versión 3.0beta de pequeño infierno binario llamado FACEBOOK. Toda noción de “casualidad-causalidad”, “causa-efecto” se va diluyendo con el tiempo…
Por otro lado, ya tomarse una foto no tiene sentido si no se “sube”, o no hay acontecimiento si no hay evidencia; nos hemos convertido al mismo tiempo en las víctimas y en el gran hermano.