La pucha
Acabo de hablar con Quino, por celular.
Le dije que era una persona muy importante para mí porque una de las primeras cosas que había leído había sido Mafalda, porque 10 años con Mafalda había sido uno de los regalos de «graduación» que recibí al salir de transición. También le conté que había aprendido a ver el mundo con
cinismo leyendo sus cartones de los domingos, ahora sábados. Por todo eso le daba gracias.
Él dijo simplemente «gracias».
Ahora no sé qué quería que me dijera…




