«¿Alguien ha pensado en los niños?»

Recuerdo que cuando estaba en el colegio, a finales de los ochenta, había gente —acaso debo incluirme— que jugaba a Amar y vivir. Va con mayúscula y en cursiva porque el juego era representar las escenas, digamos, masculinas, de Amar y vivir: bala, carros, gritos, muertos, pum pum pum. Puedo estar equivocado pero esta debió ser la primera telenovela que por primera vez trató el «delicado» tema de la mafia y el crimen, además en sus épocas más sonadas y prósperas.

Hoy —desde hace tiempo— se están rasgando las vestiduras porque en la televisión hay mucha novela sobre mafiosos y putas. He oído a Naranjo decir que deja mal parada a la institución del Dios y la Patria. También es lugar común que es «apología del delito» y de «la cultura del atajo» que nos tiene como estamos. Y claro, lo peor de todo, qué le irá a hacer todo eso a los niños, a los pobres niños, que se aculturan viendo eso, que crecen para volverse idénticos a sus héroes de la pantalla.

Y es que eran otros tiempos cuando toda una generación creció con los arrullos de Carlos Vives en Pequeños Gigantes: hoy todos son gente de bien que baila tropipop en lugares que vomitan «lo nuestro». Quod erat demostrandum.

Aprovecho para esbozar una hipótesis muy sencilla de comprobar. Pero como no soy juicioso como Peláez no me encargaré de eso. Hay un lugar común que dice que el cine colombiano trata exclusivamente temas de narcotráfico y cultura del atajo. La hipótesis es simple: pura mierda. Esa afirmación nace de gente que cree que el cine colombiano es el cine de Víctor Gaviria.

Ahora bien, en algún momento, creyendo cierto ese falso lugar común, comenzó una tendencia a llenar el cine con ese tema «porque no cerrar los ojos ante esta realidad». De ahí salen bodrios como Soñar no cuesta nada o El Colombian Dream. El círculo se completa, el estereotipo se hace realidad y es evidencia patente de la afirmación otrora infundada.

Pero es que tanto cine y tantos cuentos que tan mal hablan de nosotros, de un país que sufre por culpa de unos pocos. ¿Por qué hacerles ese homenaje? Supongo que lo mismo debieron decir cuando comenzaron las películas gringas de gansters, en tiempos de gangsters. ¿Y el resto de películas de mafiosos que ha habido y sigue habiendo? Ahí hay un problema: casi siempre son narraciones sobre inmigrantes, italianos mañosos, lejanos del ideal gringo. Pero esa es otra historia, como la de los niños que jugaban a darse bala en el patio de mi colegio.

6 Responses to “«¿Alguien ha pensado en los niños?»”

  1. j. Says:

    “Pero es que tanto cine y tantos cuentos que tan mal hablan de nosotros, de un país que sufre por culpa de unos pocos.”

    ¿De unos pocos? Ja.

  2. juglar del zipa Says:

    j.:
    aquí quieren cine sobre héroes emprendedores schumpeterianos. o road trips retrochonquetos, como el que a usted le gustó.

  3. Víctor Buitrago Says:

    A comienzos de los 80 hubo una novela enmarcada en la bonanza marimbera llamada “la mala hierba” y antes un éxito vallenato llamado “el cafetal” con moraleja acerca del dinero fácil. En Sábados Felices hubo un personaje traqueto, de apellido Chauta, creado e interpretado por Humberto Martínez Salcedo, cuya hija consentida era la Boba Pía (con acento de gomela setentera) y le echaba gasolina de avión al carro. Una vez hicieron una cosa llamada “extorsión”, con secuestradores que usaban pasamontañas. La sola publicidad de expectativa, con un enmascarado escribiendo con aerosol, dio para amonestación a la programadora.

  4. Andres Says:

    Obviamente Amar y vivir fue la primera serie colombiana que usted vio sobre esos temas, pero por supuesto, no fue la primera serie que se hizo al respecto. Veo que el anterior comentarista hizo un recuento muy bueno sobre eso y sobre lo cual se ha escrito bastante, pues ese asunto de traquetos y putas no es precísamente una cuestión que empezó en los últimos años de los ochenta, sino sobre lo cual hay literatura y teelvisión desde mediados de los setenta en adelante.

  5. juglar del zipa Says:

    Andrés Pierre:

    Perfecto. Ahora sería bueno saber si entonces también hubo escándalo por la estética y las narrativas y el futuro de nuestros niños.

    En los victorinos también tuvo que ver el tema. Ahora que habrá nueva versión (esta vez con gente linda mejicana) seguramente tendremos algo más parecido a lo que ahora hacen.

  6. dead_user Says:

    bueno, a meterle botox a las viejas Glorias…
    imagino que les abriran un pasillito en el museito de la tv colombiana que estan construyendo al costado de RTVC.

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