Casi
El tipo, que atendía este internet en el que estoy —un ciudadano chino de quién sabe si la República Popular o de la que no tiene apellido—, acababa de empujar a un niño por las escaleras. O al menos esa fue la versión que quedó, porque el chino (el mozuelo, el niño) era el único involucrado que hablaba español. El otro chino (el han) solo mucho después se dio cuenta de que habían llamado a la Policía. Y al final se lo llevaron.
«¡Chino de mierda! ¡Volvete a tu país, hijo de puta!», le gritaba una y otra vez la mamá del chino (mozuelo) al chino (han). Después de todo esto sí es como Europa.




