Pasa en las mejores familias
Dedicado a Patton, si quiere.
Hoy sentí en carne propia que el país está muy mal. Pero primero algunas anotaciones contextuales.
Estaba con el cacharro haciendo legítimo uso de mi faceta empresarial en el Gimnasio Moderno, ese colegio club que mezcla la tradición pendenciera del boarding school británico con el liberalismo del Gymnasium alemán.
Estaba allá porque hoy se jugaba el llamado «Juego tradición», epítome del odio cordial entre este colegio club y el otro Gimnasio que se dice Campestre: los equipos de las dos instituciones batallan en aquel terreno de camper-cross que tiene el Moderno —y que caprichosamente siguen llamando cancha de fútbol— para encontrar el honor en la humillación pública del rival en singular encuentro. Entonces, aparte de Pombo, Pardo, Santos, Brando, Nieto y demás niños del Moderno, están sus bucólicos pares del campestre y las novias de todos, repartidas entre Femenino, el Mary Mount o alguna de las tantas santas. Qué buen mercado, dice uno. Todos esos gomelos llenos de plata porque son los herederos de la aristocracia nacional.
Soberbia ingenuidad.
Siempre me había dicho Robertinho —que allá trabaja— que no creyera que al Moderno iban solo ricos. «Es que eso uno lo sabe, decía yo, porque también hay pobres vergonzantes, que no han perdido su noble apellido pero sí su fortuna». Pero no tanto para llegar a ser mendigos. Clase media, como uno, que sencillamente deja de tener una serie de gastos suntuarios pero que tampoco la tiene de p’arriba para vivir.
Soberbia ingenuidad.
Acercose al cacharro un pequeño infante de unos ocho añitos —rostro angelical, típica camisetica blaca con visos negros y escudo verde y naranja— a pedirnos con cara de lástima dos mil pesitos «para comer». ¿Qué podía yo decirle a esa criaturita? ¿Que mejor se fuera a pedir frente a la Iglesia de San Francisco o por la Décima para que corriera con más suerte? Y más adelante acercábanse niños que ofrecían su servicio de repartir volantes a cambio de una puerca camiseta. ¿A cambio de qué cosas más valiosas estarán dispuestos a hacer otras más enajenantes? ¿Qué oscuros negociantes podrían aprovecharse de su situación de necesidad?
Sí, amigos. El país está muy mal. Tan mal que hasta los niños del Moderno están mendigando para poder comer y vendiéndose para poder vestirse. Tan mal que no hay plata para que arreglen esa dizque cancha.
Y tan mal que no compraron nada.





21 de Septiembre, 2005 - 20:36
No creo que el indicador usado por el amigo Miguel sea el mejor Barómetro de la Economía colombiana. Además le cuento que tener padres ricos y ser futuros herederos no implica que carguen con millones en los bolsillos. Ellos recibirán sus haciendas y empresas en unos años pero por ahora tienen que aguantarse la MESADA y le aseguro que por mas ricos que sean también les dan mesada (Probablemente con algunos ceros más, pero mesada al fin y al cabo). Entonces transpolar unos casos separados a la situación del país no me parece.
Puede ser por la insolada pero no esta muy profundo el post que nos trae para este día. Parece columna de Maria Isabel Rueba… recuerdo un artículo sobre los niños adolescentes en Andres de hace un año mas o menos… y su artículo me lo recordó, no se por qué
21 de Septiembre, 2005 - 20:43
Diego:
La diferencia -afortunada- entre lo que escribo y las columnas de Rueda es que yo no hablo en serio. ¿O será que cuando se habla de ese mundo tan lejano para nosotros siempre parece que uno dice estupideces?
Sobre lo de las mesadas, a manera de anécdota -y era algo que tenía en mente esta larga tarde- recuerdo algo que me pasó en Wok. Estaba allá con una amiga y entraron tres niñás uniformadas di tú de 16 años. La pinta y el uniforme daban cuenta de su extracción socioeconómica, que se confirmó cuando una de las niñas dijo “digamos que hoy tengo 30mil para almorzar aquí y me quedan 50mil para mañana”. Era jueves. Espero que le hayan gastado harto a la niña en la noche del viernes porque 30mil no alcanzan ni pa los cigarrillos que ella ya fumaba.
Disclaimer: tómense la anécdota en serio o no, según se quiera.
21 de Septiembre, 2005 - 21:59
Tal vez si hubieran ido en una camioneta parecida a la de un convento o una iglesia, les habrían comprado más de lo que esperaban. La cuestión es de tactica empresarial. La inocencia es atraída por las sotanas
Dr. Barbarie
21 de Septiembre, 2005 - 22:55
por que dedicado a patton?
22 de Septiembre, 2005 - 02:02
Claras señales que la elite se va a reducir cada generación mas, terminaremos con 4 o 5 tribus al poder porque el resto de los otrora poderosos cayeron. Oiga, la situacion realmente esta muy mala, sinceramente yo creo que con tanta reeleccion y TLC esto no va sino a empeorar. Un saludo
22 de Septiembre, 2005 - 06:28
y no será más bien que ya desde chiquitos esta clase aprende a hacer transas, a obtener dinero sin esfuerzo, a hacerse los pobres para obtener privilegios que no necesitan?
El sardino pensará, quién quita que me den los 2000 pesitos y ahí hago para las monas del álbum, los videojuegos o qué sé yo más gastos. Así comienzan.
22 de Septiembre, 2005 - 09:12
¿Que ocurriría si todos los indigentes de Colombia se mudaran a ejercer su tarea al frente del Palacio de su majestad Álvaro Uribe Vélez? Seguramente a los que no alcancen a favorecer los mudarían a los Palacios de sus Majestades los Reyes; Ardila Lule, Santodomingo, etc.
Esa sería la manera más inteligente para acabar con la pobreza, Juglar. Que bonito sería que nuestra Colombia fuera tan hermosa y pacifica como el país de los Teletubbies ¿no?
Saludos.
22 de Septiembre, 2005 - 09:37
Señor Don Zipa.
Este no será un comentario largo. Solo queria hacer notar que tiene ud toda la razon, hay gente que prefiere dejar de comer y dejar que sus hijos dejen de comer contar de mantener un status social que ahce años perdieron con sus fortunas… estamos jodidos.
Saludos
22 de Septiembre, 2005 - 10:47
O es carreta o los riquitos del moderno son muchos HP-
22 de Septiembre, 2005 - 12:34
Huy, me dieron ganas de ir a crepes&waffles…
22 de Septiembre, 2005 - 12:39
Don carreras:
Ahorre y abra una franquicia allá en el Véneto. Se tapa en plata cobrando a exorbitantes precios de esa economía paralela. Y después abre una fundación para ayudar a los niños pobres del moderno.
22 de Septiembre, 2005 - 14:50
Este país cada día es como más tautológico. Las cosas de un contexto se pasan a otro y las vainas se van poniendo cada vez como más inverosímiles y difíciles de creer…
22 de Septiembre, 2005 - 14:55
Bueno, pero hay algo que yo no entiendo: ¿de dónde saca el juglar que los ricos son del moderno y el campestre, y no del anglo, del “ci-en-yi” y de colegios que uno ni conoce? Erraste, amigo Olaya. En el moderno efectivamente están Pardo, Pombo y compañía, pero éstos suelen identificarse no por el billete que les sobra, sino por una extraña capacidad para estar vaciados, ser bacanes, no decir mayor cosa y pasarla rico. Andan en carro (ni más faltaba) pero es algún recuerdo que dejó un abuelo muerto en 1982; van a Andrés pero les gasta la novia (que esa sí es del María-Monte y tiene billete) y se beben todo el ron del amigo del Andino.
Como quien dice, más prosapia que fondo (pucha, ¿será que alguien dice eso?)
22 de Septiembre, 2005 - 18:26
detallazo, ala. :)
22 de Septiembre, 2005 - 18:33
Los niños, ricos o pobres, siempre serán pedigueños y lo otro (lo de: me ofrezco pa repartir volantes) puede ser interpretado como espíritu empresarial.
Igual, quién dijo que los del moderno eran la gente más play? allí talvez está o estuvo la élite intelectual, pero la económica está en otras partes, como bien dice Lewinski.
22 de Septiembre, 2005 - 21:30
Patton:
Con todo gusto, mister (que en España es como decir “profe”, o sea DT).
Lewinski, Betamases:
En realidad hay de todo: basta con oirlos hablar o solo verlos. Antes no era tan fácil de notar, pero ahora en los varones también se puede ver su proceder gomelo o gomelizado, cosa que antes era casi solo distinguible en las niñas.
La historia de ese colegio en particular y de los subsecuentes colegios-clubes en general me llama mucho la atención. La historia del proyecto y lo que eso implica, el progreso material, la sede, la tradición, el estar estudiando toda la vida con los primos… y el asunto de los pobres vergonzantes y la dignidad del apellido.
Lo de los volantes y el espíritu empresarial lo había pensado, naturalmente, Cermeño. Baj, usted es muy jarto y se tiró mi postecito.
22 de Septiembre, 2005 - 23:26
Pues, no eran solo los que querían repatir volantes, sino muchos que llegaron. “ay, regalame una camiseta!” Lo único que les podía decir era que ¿también van al corral (que estaba al lado) pidiendo una hamburguesa gratis? Sí, yo estaba ahí todo el día con Olaya, lastimablemente (no por él)…
23 de Septiembre, 2005 - 00:18
Ossian:
¿Es que alguien te lastimó?
23 de Septiembre, 2005 - 09:09
Querido Miguel:
Las dádivas se regalan, los méritos se permutan.
No olvides el algodón de tus camisetas. Puede cobijarte en tardes de tormenta.
Tu amigo Petro
23 de Septiembre, 2005 - 11:18
Interesante lees este post justo después del anterior, “amor, honor y juventud”. A propósito, cuando dicen “en lo más alto de la patria”… ¿se refieren a Villa Paulina o al nuevo Q?
23 de Septiembre, 2005 - 11:25
Pero se le anota el tono bucólico y neo-romántico “… rostro angelical”… faltó la música de violines.
23 de Septiembre, 2005 - 12:15
Yo pienso que si no arreglan la cacnha esa, es porque son unos hijuemadres tacaños.
25 de Septiembre, 2005 - 11:30
Me acordé de aquella canción que entonaba Leonor González Mina, en los tiempos en que Uribe organizaba las Convivir en Antioquia y que en un aparte decía: “Pobrecito mi patrón, dice que el pobre soy yo…”. El dilema es si estamos hablando de unos ricos pobres, o simplemente de unos pobres ricos, que en lugar de irse a Europa cada año, les toca cambiar por Miami, con corronchera incluida. De todas formas hay que organizar una alcancía para ellos, como ahora lo está haciendo el mundo con los monitos del norte.
25 de Septiembre, 2005 - 19:52
Bastante maluca la situación. Y lo que más da piedra (en mi caso) es la situación de los niños. Demasiada vulnerabilidad, y pues en esta lucha de supervivencia en lo que podamos hay que colaborar.
25 de Septiembre, 2005 - 20:45
Carolina:
Hace unos buenos años se les ha venido colaborando con el impuesto solidario del dos por mil, después tres por mil y finalmente cuatro por mil. Digo, teniendo en cuenta que seguramente los papás de muchos de esos pobres niños son banqueros. También se han hecho esfuerzos con esas cosas llamadas exensión de impuestos, valorización, etc. Cosas de las que uno -clase media- se ha visto beneficiado, pero pues no es pa estar pidiendo de a dos mil pesos por la calle.
26 de Septiembre, 2005 - 12:28
Pues hombre, hay cosas curiosas que pasan en el país… los muleros y los buseteros como llaman a los conductores, tienen mas dinero que los del moderno, que cosa rara esta, no?. Pues sí, asi funciona el país, los que por tener un nivel intelectual y cultural mas alto se van a vivir a cerros, cedritos y a la mierda con autopista no tienen tanto dinero pero lo utilizan ostentando en Andrés o en el moderno o en carro del abuelo; pero los que no tienen el nivel cultural, se gastan todo su dinero echando tejo, jugando rana, en pola o yo que sé. Ahi como dato curioso les cuento que en los proximos años en Bogota se acabaran los estratos y se hablara de sectores economicos, y entre todo valdran un poco mas los servicios en patio bonito.
27 de Septiembre, 2005 - 10:45
(OFFTOPIC) Gracias por el aporte en el blog. Y prepárate para la sorpresa que en los próximos días (o incluso horas) tendremos para los fans de Silvia Corzo.
27 de Septiembre, 2005 - 18:29
Ah uds son los que el hermano miguel nos decía que se paraban en frente a los colegios a vender parches de lsd? áspero
27 de Septiembre, 2005 - 18:34
No me consta lo del lsd pero suenan todos sospechosos lol
28 de Septiembre, 2005 - 18:46
Esos son los personajes que en unos años estarán haciendo negocios por todas partes con variopintos comerciantes, pero eso sí, sin que se sepa mucho y sin sentarse a compartir manteles en cualquiera de los clubes de Bogotá. Una clase en decadencia contra otra que viene pisando fuerte desde hace rato. La primera que aboga por la clase y el buen gusto, per que depende de la otra para mantenerse. Y la otra, a pesar de su poder económico, no podrá enclasarse como se debe rápidamente (tal vez la segunda o tercera generación). ¿cuál será peor de las dos?
29 de Septiembre, 2005 - 18:34
(OFFTOPIC) Miguel, te invito a leer la entrevista exclusiva que Silvia Corzo le ha concedido a su Fan Club y a participar en el Silvia Corzo’s Birthday Greeting Countdown.
5 de Octubre, 2005 - 09:40
Siempre ha sido fácil saber quien es gomelo y quien es “gomelizado”, la clase no se improvisa…, con clase se nace, aunque el estrato puede decir muchas cosas.
Ves? uno siempre tiene sentido de clase, y sale ha flote especialmente en estas situaciones…, por cierto… qué les dijiste? que si ellos irían a pedir que les regalaran una hamburguesa al corral?