Archivo de la categoría "Los políticos"

Del otro mundo

Lunes, 29 de Octubre de 2007

Hoy José Obdulio me entregó este volante:

Adenda: Hoy me llamó otra vez José Obdulio y me dijo que el señor que vino de otro mundo no hablaba de política sino de moral, que lo primero es de muy mal gusto. Y pues además que el señor del IQ de 220 en realidad estaba preocupado por la ciudad en que lamentablemente le tocó vivir por otros cuatro años más porque así era la voluntad popular.

Irrefutable

Lunes, 22 de Octubre de 2007

Anoche quedó claro que Mockus no es más que un asqueroso uribista fascista paramilitar que quiere cerrarle el camino a la izquierda democrática con atentados rastreros, alevosas zancadillas y pestilentes artificios retóricos.


Y eso le va a costar el Polo más de cincuenta votos.

Adenda: Ya ahora sí sin joder, hoy El Tiempo sí decidió pelar bien el cobre. Y a la olla de Moreno se le terminará de pelar el teflón, si acaso tenía.

Cara al sol

Lunes, 15 de Octubre de 2007

Nos lo propone la última campaña de TV del Polo.

Pailísima.

Adenda: «la hepatitis es amarilla, la orina es amarilla». Parece que no consideraron las parodias gratuitas que se pueden hacer con esta burrada.

Precisión conceptual

Martes, 18 de Septiembre de 2007

Decía el periódico más internacional del país que Uribe estaría atacando al Polo ahora que ha puesto de moda —y es que lo vintage siempre estará de moda— el uso de términos de la familia socialbacán.

¿A lo bien? ¿Al Polo? Claro, a esos que en otros lados denominan con una palabra menos amable. Cobramasacres, por ejemplo. O, por extensión, profesores universitarios.

Aquí en juglar del zipa, su lugar de encuentro, diálogo y discusión, el concepto socialbacán y sus derivados hacen referencia a fenómenos menos complejos como los hippies. Socialbacanes, por ejemplo, son… mejor dejemos que Cartman nos explique:


Pero tal vez sea hora de revaluar nuestro frágil aparato conceptual. Y es que cuando las palabras no están en el diccionario realmente tenemos problemas.

Entonces un socialbacán también podría verse representado, por ejemplo, por un Juanes. Pero tal vez mucho más socialbacán sea Fonseca y toda la tropa morcillonera que se viste con las artesanías de Salvarte y que son epítome contemporáneo de… usemos las palabras del señor mandatario:

…esa manera frívola como algunos sectores abrazaron el apoyo al terrorismo, la indulgencia frente al terrorismo, por frivolidad … Simplemente … porque se creía que eso daba estatus social. Entonces, apoyar el terrorismo era como la posición in.

Hoy, en vez de terrorismo —y aquí vale la pena señalar que esa sí es una palabra que es signo de estos tiempos—, podríamos decir «fascismo blando», «fascismo incauto» o «fascismo ingenuo». O terrorismo. Por qué no. Es ese mismo espíritu socialbacano que nos anima por la radio, la televisión y la prensa a cantar en nombre de «nuestra tierra», «nuestro café», «nuestras mujeres», «nuestras orquídeas», «nuestros campesinos», «nuestros soldados», «nuestros indios», «nuestros negros» —sus «nuestras artesanías»— y por ahí también «nuestros mestizos».

Peñalosa

Domingo, 2 de Septiembre de 2007

—¿El man al que hace nueve años querían echar de la Alcaldía?
—Sí, con las firmas y eso.
—¿El man que no quedó de alcalde hace cuatro años porque prefirió quemarse queriendo ser presidente y después senador?
—Sí, ese que no es un político tradicional.
—¿El de las «ciclorrutas a campo traviesa» por el paisaje colombiano?
—Y el dueño de los bolardos, de la bodega donde los guardaron y de la fábrica que hace el papel celofán de los moños.
—Ala, qué bueno.
—Sí, el dueño de nuestro proyecto de ciudad.
—¿Y el otro?
—No, del otro no sé nada.
—Votemos por Vinasco.
—Sí, más vale malo conocido.

Viajamos por Colombia

Martes, 16 de Enero de 2007

¿Recuerdan cuando estábamos secuestrados en nuestro propio país?

En esos terribles días viajé varias veces con mi familia a la Costa —a veces por Bucaramanga, a veces por la Troncal del Magdalena—, otro par a Cali y en incontables oportunidades corrimos el riesgo de ir a Villa de Leyva, al Valle de Tenza, al norte de Cundinamarca y a San Agustín. En el colegio nos llevaron a San Agustín, al bastión del Magdalena Medio, a La Guajira y a Gorgona, vía Buenaventura.

En esos terribles días, cuando estábamos secuestrados en nuestro propio país, nunca vi un retén de nadie. Creo que tampoco había que abrir las maletas por permisos concedidos al personal de los edificios para controlar cualquier objeto que entrara o saliera.

Pero, como dijo la señora del bus, así viajamos más seguros. Punto.

Adenda: Leyendo esto queda muy claro que existen razones materiales y contradicciones histórico-geográficas —lo que dicen los historiadores que (ahora) no le echan la culpa a la oligarquía y esas otras entelequias— que hacen de viajar por Colombia un peligro.

Esperanza

Jueves, 7 de Diciembre de 2006

Contribución al discurso apologético del uribismo callejero:

«¿Es que no recuerda cómo era hace cuatro años? ¡No venía nadie! ¡Estábamos aislados! ¡Ahora al menos viene Incubus y va a venir Deftones y hasta de pronto viene Placebo!»

Y es verdad. Si ahora hasta Shakira se presenta en Colombia…