Archivo de February de 2010

El cadáver de Uribe

Friday, 26 de February de 2010

Hipótesis sobre lo que viene

1.

Desde mucho antes habían estado hablando de revolución. El pueblo, el mismo que supuestamente —y hasta realmente— exige que Uribe siga gobernando a Colombia hasta su muerte, al no poder hacer oír su voz en las urnas, se levantaría sin organizarse, se convertiría en poder popular y cambiaría el rumbo de la historia. Un golpe civil y popular tendría lugar en el momento en que la Corte dijera que el referendo no va. Su violencia sería legítima, dicen algunos intérpretes, pues también es una manifestación de la voluntad popular. Entonces, por segunda vez en la historia se tomarían el Palacio de Justicia, obligarían a los magistrados a cambiar su voto o los ejecutarían sumariamente. «Todo el poder es suyo, Presidente», le diría a Uribe un personaje hasta entonces desconocido.

2.

La gente, como los opinadores y candidatos uribistas —o sus combinaciones—, hablaría de que la Corte no escuchó al pueblo porque se cree de mejor familia y se detiene en los pequeños detalles. El resultado sería una guerrilla como el M-19, que reivindica historias, que habla de politización de la rama judicial o de un sistema injusto mediado por instituciones ridículas como un Congreso de partidos, cuando debería ser corporativo. El grupo luchará por la institución de una nueva forma de gobierno. Sería muy popular.

3.

¿Quién estaba a la diestra de Uribe cuando murió? ¿Y quién más cerca? El líder nunca habló de alguien y nunca dio un nombre pues el Nombre era el Hombre y el Hombre era Él. Había algunos sucesores in pectore, de los que todos hablaban. Pero así no funciona el estado de opinión, en que el Hombre es el profeta y habla al mismo tiempo para el pueblo y en nombre del pueblo. Si el Hombre hubiera dicho quién… pero no fue así. Si el Hombre hubiera dejado alguna doctrina, alguna ideología… pero sólo quedaron algunas palabras sin mayor contenido. Entre los despojos, todos comenzaron a llamarse más dignos de Él que los demás. Todos eran más y mejor uribistas que los demás. Comenzaron a crearse facciones y entre éstas comenzaron a luchar. Muy pronto Colombia se convirtió en algo como Argentina y su peronismo.