Archivo de December de 2009

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Monday, 28 de December de 2009

El nombre Juglar del Zipa se originó en una situación casual y estúpida que tuve con mi amigo David Rojas mientras estábamos de viaje en España en junio de 2001. Caminábamos por alguna calle de Madrid y yo me puse a cantar pendejadas sobre nuestras vivencias hasta entonces, no recuerdo ya si era con alguna melodía en particular. David —que es una de las personas que más ha influido mi forma de ser y que era entonces un verdadero amargado— me pidió que me callara diciendo “¡cállese, juglar del rey!”. Entonces me pareció que era una alusión a The King’s Singers, el coro a capella de King’s College, a quienes había oído mentar por primera vez en boca de Guillermo Rodríguez, compañero del colegio, en 1991.

Yo reaccioné diciendo que por nuestro origen no era juglar del rey sino del Zipa.

***

Antes de ser Juglar del Zipa fui, hasta donde recuerdo, Papageno (que por cierto era el nombre de Opeth, mi gato, antes de que se volviera mi gato), Desmond Morris, ¿En qué sentido? e Invicto. Juglar del Zipa me pareció un buen nombre para volverlo una marca o nombre artístico o simplemente nick. Me gustó por ser sonoro o sugerir sonoridad y por aludir a Bogotá. Aunque mucha gente supone que tiene que ver con Zipaquirá: eso fue lo primero que me preguntó Patton cuando nos conocimos en una de tantas “primeras” fiestas de blogueros, la que organizó el desaparecido ***el nombre que originalmente se había publicado aquí se borró por solicitud de su titular por uso indebido de nombre propio, para evitarle quién sabe qué tipo de gravísimos problemas, porque el futuro laboral de más de 500 mil familias cafeteras de Colombia estaba en riesgo, porque al titular del nombre le iban a negar la visa gringa por aparecer aquí y porque el titular amenazó con traer a Jaime Lombana a colación*** en junio de 2005.

Entonces Juglar del Zipa iba a ser el nombre de las marcas de las cosas que hiciera, aunque no sabía realmente qué iba a hacer. Había pensado en hacer “consultoría histórica”, pero por supuesto no tenía idea de cómo vender algo así.

A finales de 2003 le pedí a Meme que desarrollara la identidad gráfica de la marca. Por diferentes motivos eso solo sucedió como un boceto de emergencia en enero de 2004. Le había ayudado a producir un par de “documentales” a mi amigo Felipe Suárez y sus socios del Politécnico. Estos se estrenaron en un ciclo que organizó el Museo de Bogotá. Esa fue la primera vez que Juglar del Zipa vio la luz en algún lado: era simplemente Juglar Ðl Zipa en una tipografía con serifa.

Algunos meses después conocí Natural Flow, donde fue la celebración del grado de Ana Díaz. Toda la noche bailé, algo que no había hecho nunca ni creo haber hecho hasta ahora. También me llamó mucho la atención la decoración del lugar y que usaran Cream Puff, una tipografía que le gustaba mucho a Meme. Curiosamente tenían la tarjeta del diseñador, David Torres, a quien contacté después.

David es el autor de la marca que se ha visto en este blog al menos desde abril de 2005, cuando me pasé a Wordpress. Le pedí —¿acaso como mal cliente?— que se inspirara en los dibujos de Guamán Poma en su Nueva corónica y buen gobierno. David los usó, en efecto, para crear un logotipo:

Hasta hoy nunca he usado el logotipo porque me gustó mucho más la marca gráfica. A esta marca se llegó después de muchos intentos.

***

En junio de 2004 comencé el primer blog que tuve, motivado por el que por esos días abrió Sergio Méndez, quien había sido compañero en la carrera. Lo usé como crónica del viaje que estaba haciendo. (Tengo entendido que esta fue la misma razón de Cavorite, a quien conocí en ese viaje, para comenzar su blog.) Este “Cantares del Juglar del Zipa” apenas duró hasta comienzos de julio.

Cuando regresé a Colombia comencé a oír La Silla Eléctrica y ahí usé el nombre Juglar del Zipa en el chat. En este chat conocí a varios que más adelante encontraría en la blogosfera (María Paula Lorgia, Diego Urbina, Paola Vargas, Álvaro Huertas, Nilson “Bangalter”, Edwin Sanabria y Germán Cabrejo) y también otros que por aquí no han pasado, hasta donde sé. La Silla fue el lugar donde comencé a mercadear esta marca y de donde llegaron los primeros lectores, cuando comencé el blog en diciembre de 2004, hace cinco años.

Este sitio no pretendía ser un blog. O no exclusivamente. Ya no estoy seguro de qué quería que fuera. Lo importante entonces era tener el dominio.

Y el resto está dicho. Feliz cumpleaños a mí.