Mal de vereda
Jueves, 12 de Abril de 20071. Dolencia típica de las mujeres colombianas que, estando aquí o allá, pero habiendo estado aisladas del mundo exterior mientras oían demasiadas historias fantásticas sobre el hombre ario europeo, encuentran en cualquier especimen argentino un epítome de belleza, buen gusto, porte, clase, distinción y, en resumen, «partidazo» que las lleva a entregárseles instantáneamente en cuerpo y alma en cuanto les oyen decir «Y… sí», en patente contradicción con su comportamiento normal frente a los varones paisanos y que lleva a los varones argentinos a creer y afirmar, de manera equívoca, que la mujer colombiana es por naturaleza fogosa y manifiesta su sexualidad sin prevenciones ni ataduras de ningún tipo; eso cuando no dicen que son putas. Por extensión, actitud generalizada del pueblo colombiano frente al argentino que se manifiesta como una desproporcionada admiración. Por ejemplo: «Matías, cuando te digo que puedes ser modelo, presentador de espectáculos, comentarista deportivo, locutor de radio y televisión, actor, futbolista, músico, director de arte, creativo publicitario o parrillero profesional en Colombia con solo mostrar tu pasaporte no te estoy mamando gallo» o «No es joda, Martín: si le mandas cualquier porquería a Daniel Samper Ospina él te la publica en SoHo sólo porque eres argentino» o «Ahora todos los niños parecen jugadores de la selección Argentina»*. U. t. c. varones colombianos frente a las mujeres de aquí. Por ejemplo: «¿Y qué tal las minas, profe? ¿Si es verdad lo que dicen? ¡Uf!» u «Hola, soy Valeria, soy argentina y estoy en “Las niñas lindas bailan Rock and Roll” de Radioactiva. ¡Chau!».
2. Curioso y siempre desagradable percance que afecta por igual a peatones propios o extraños cuando, recorriendo la ciudad de Buenos Aires, uno de cada tres pasos que se dan no zafa de estrellarse con un pedazo de mierda que siempre está re zarpado y cubierto por hojas secas, muy otoñales. A pesar de lo que sugieren las guías turísticas vendehúmos, es mucho más fácil, típico y frecuente hacer esto en Buenos Aires que bailar tango, por lo que el hecho aparece reseñado en anuncios comerciales que afanan las ideas cinematográficas de Wes Anderson y que la gente al final no se banca.
*Se premiará con asado de tira a quien sepa quién se expresó de esta manera.**
**Solo vale para residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (no vale la Barcelona de a lo bien) o el conurbano.




