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juglar del zipa » 2006 » October

Archivo de October de 2006

Primicia

Friday, 27 de October de 2006

Pues nada, que esta era la gran chiva que no podía revelar porque si no Gustavo Gómez se iba a ver obligado a tomar «acciones legales»: Margarita Posada —considerada por Semana Libros, claro, como una de las figuras del «nuevo boom» (?) de la literatura colombiana— era Conchita en Soho. ¡Huy! ¡Cuidado se enteran los papás!

Es importante, como siempre, advertir que las fotos tienen muchísimo pero muchísimo, muchisísimo, Photoshop y el artículo es el resultado de que hayan echado a esta vieja de la revista de la libertad de expresión. Pa que no digan que uno es el único que respira por la herida. ¡Ja!

Exempli gratia

Tuesday, 24 de October de 2006

Me habían llamado ayer de la decanatura para decirme… no, no me dijeron nada, que fuera temprano porque era urgente es que… no, no, que mañana. Ala, debe de ser grave…

Muy juicioso llegué allá esperando que me echaran una vez más del trabajo o alguna de esas cosas que me pasan cada seis meses. Pero no, era que el decano había «dado la orden» de votar. ¿Votar? Claro, por el representante del comité asesor docente. ¿Qué putas es eso? Igual me mostraron la lista. A mí al menos no me dijeron por quién había que votar, pero a otros sí. «¡Aquí defendiendo la democracia, hijueputa!» ¡Si así —«pásese pero… no, solo páses por el cubículo mañana es que… no, pásese»— fueran las campañas de la Registraduría se acabarían los índices de abstencionismo! ¡Por fin nuestra democracia sería legítima!

Lugar común: con estos ejemplos tan claros de micropolítica no me extraña que siempre estemos diciendo «por eso estamos como estamos». Bueno, a quienes conozcan la facultad en que trabajo no les extrañará lo que estoy contando… No soy el único que dice que se parece a esto, es decir, a esto.

Cinépolis

Sunday, 22 de October de 2006

Cinépolis: Ciudad en movimiento fue un trabajo que hice con otro man para una clase llamada Espacio urbano, dictada por Zambrano y Mejía Pavony en el segundo semestre de 2003. Felipe, el otro man, quería hacer algo como Koyaanisqatsi y pues esto fue lo que salió, guardando tremendamente las proporciones.


Por supuesto, está lleno de lugares comunes, especialmente porque nos concentramos en grabar en el centro: la ciclovía, el mercado de las pulgas. Además hay otros clichés com “el afán” o el tráfico, cuya relación con movimiento tienen más que ver con el ritmo acelerado, tipo Baraka —otro documental a lo Qatsi cuya primera escena fue inspiración para la primera secuencia de este, pero en vez de perros son mandriles—, en el que ese ritmo es criticado, o al menos se queda uno con la triste sensación de que este mundo occidental está muy condenado a la muerte por toda su anomia y su enajenación.

Pero bueno, la idea era precisamente mostrar diversas formas de movimiento —especialmente desde el punto de vista sociológico e histórico— y hay dos secuencias que a mí aún me gustan: la primera es una marcha en la séptima (movimientos sociales) y la segunda es una serie de fotografías de Saúl Orduz que muestran el cambio del centro, es decir la transformación entendida como una forma de movimiento.

Las fotos de la secuencia muestran varios cambios importantes: en la primera foto se puede ver que la Plaza de Bolívar todavía tenía las fuentes y en la U. de los Andes aún estaba el edificio original de la Cárcel del Buen Pastor. También puede verse cómo la avenida 19 —una calle estrecha más— estaba comenzando a ser convertida en un bulevar amplio con edificios altos, acaso el único de su tipo en Bogotá. Este fue uno de los primeros planes de reactivación del centro. En las fotos originales —que abarcan mucho más de lo que se ve ahí— puede verse cómo la ciudad se va agrandando cada vez más hacia el occidente, que por los años de las primeras fotos todavía no hace parte del Distrito; poco a poco aparecen los edificios más altos: Avianca, Torres de Fenicia, Barichara, Seguros Bolívar, etc.

Oktoberfest

Saturday, 21 de October de 2006

¡Llénense los embalses!
¡Inúndese de Tunjuelito el valle!
¡Lávense los perros y los mendigos!
¡Atórense las alcantarillas!

¡Viva el blanco cielo!
Y las fotos con temperatura cálida…
¡Viva el arrunche!
Y las tardes de peliculiar…


Líderes en opinión

Thursday, 19 de October de 2006

Sucedió esta noche (cursivas mías, porque no hay cursivas en televisión):

Borja: Yo voy más allá en el problema del terrorismo. En mi criterio, si son terroristas, están negociando dos: el Estado terrorista y el otro porque ¿más Estado terrorista que el colombiano? Bueno… sin mencionar al gringo.

Risas

Borja: Frente al problema…

Risas

Borja: Es que… es la opinión, es la discusión.
Gurissatti: Es su opinión y se respeta.
Velásquez: Es que… incluso en Internet hay 117 definiciones de terrorismo. Wilson (Borja) está empleando una.

Risas

Gurissatti: Pero es que el Estado no ha arrasado una población quemando un tubo de…
Borja: ¡Muchas! Comenzando por la UP, para poner un ejemplo.
Gurissatti: Pero es que estamos en otro momento histórico.

Más allá del problema técnico, sociológico o ético del diferencial institucional entre opinión y verdad, lo cierto es que Gurissatti es una hueva y no debería hablar. Pero como no es opinión, sino verdad, no se respeta.

Cuando era un niño existencialista

Wednesday, 18 de October de 2006

El jueves antes de medianoche apagué el computador y no lo volví a encender hasta la mañana de ayer. Me reencontré con la televisión y perdí contacto con muchísima gente. Celebré cada llamada recibida y gasté más de la mitad de los minutos de este mes, siendo aún la primera semana. Ermitaño, le llaman en español; 引き篭り, si se quiere estar a la moda. ¿Cuándo soy yo más yo? ¿Cuando estoy sobrio o cuando estoy borracho?

«¿Estoy bien? ¿Estoy mal? No sé cómo estar.
¿Estoy bien? ¿Estoy mal? No sé qué hacer.
¿Es una cuestión de calidad o una formalidad?»

Me la dio el monaguesco.

Falacias

Thursday, 12 de October de 2006

Esta mañana Arizmendi dijo, a propósito del Nobel de Orhan Pamuk, que «Turquía es uno de los países árabes más occidentalizados y además tiene una capital [hermosa, deslumbrante, histórica, fascinante, etc.]: Estambul». ¡Debe ser la conexión Turquía-Suecia! Qué pereza ser turco…

En todo caso nada le gana a «esta mañana el presidente Pastrana visitó el milenario templo hindú del Taj Mahal», cortesía de RCN hace unos años.

Ah, sí… quien sepa cuáles son las falacias se gana un almuerzo y todo eso de siempre.

Enhorabuena

Monday, 9 de October de 2006

Juglar del Zipa se une a la celebración blogosférica del nacimiento del retoño del controvertido Cermeño el menor y la tenida en muchísima más estima Tadeshina. Como en Juglar del Zipa todo gira alrededor de mí, el juglar del zipa, sólo espero que esto siga teniendo muy distraido a ese señor que por fortuna parece amar con la misma pasión con la que odia.

Suéter es que les digo.

P.D. Cuando yo tenía su edad, Kerberos —es decir, en este mismo momento y en el que sigue y así—, todavía no quería ser papá.

Todos a bailar.

Hi5 your life o de lisos y estriados

Wednesday, 4 de October de 2006

El mundo se hace poco a poco más aburrido. Todo comienza a tener sentido. Añoro tanto los días en que, siendo niño, me llevaban al centro. Me gustaba no saber dónde estaba ni cómo había llegado allá —que es casi lo mismo— y me gustaba más sentirme perdido dentro del centro, tener que confiar en la guía de mis papás. Me gustó también cuando, siendo mayor, iba allá y encontraba en esos lugares los recuerdos de la infancia como referentes borrosos, tan llenos de imágenes concretas como de esa emoción, ese temor de saberse perdido. Hoy, en cambio, pasar al frente del Teatro Colón es cosa de todos los días y esas emociones solo pueden ser evocadas melancólicamente en función de su inexistencia.

Cuando uno está a punto de conocer a alguien, cuando alguien está a punto de dejar de ser desconocido, se corre el riesgo de que esa fuerza idiota y sublimada nos empuje hacia el coqueteo, esa exploración a priori en la que solo se saben las direcciones pero nunca el camino. Después resulta igual que el Teatro Colón, si bien la gente puede cambiar haciéndose por siempre enigmática. Pero eso no es más que un ideal: todo indica que la gente tiene esencia y, por más estados que pueda adoptar, nunca deja de ser.

Por eso encontrarse con gente nueva, gente que no se parezca a nadie, que no tenga que ver en absoluto con nada, es refrescante. Incluso llega a refrescar la posibilidad del fracaso. Pero eso también parece cada vez más un ideal.

***

La primera vez que salí con Meme me habló de su amiga antropóloga de Los Andes. ¿Su nombre? Sí, era ella misma. ¿Por qué? Porque mi amiga antropóloga era la mejor amiga de la hermana del ahora ex novio de Meme.

Conocí a Jessica, una mujer increiblemente bella e interesante, por el Hospitality Club. Me dejó unas sandalias y un libro para su amigo Martin, que algún día llegaría a Bogotá para recoger el encargo. Meses después apareció en mi casa Martin, quien terminó siendo una persona muy amable que me cayó muy bien. Me invitó un día a su casa porque había organizado una «fiesta de pizza». Cuando timbré me abrió la puerta Nicolás, un tipo de arquitectura con el que había compartido algunas clases en la Universidad pero con quien nunca había cruzado palabra. Martin había llegado a vivir a esa casa porque ahí vivía un amigo de Nicolás. ¿Y cómo había conocido Martin a Nicolás? Por su hermana: se habían conocido en Méjico seis meses antes, antes de que yo conociera a Jessica.

Christian llegó a mi casa porque Juanita —otra del Hospitality Club— no había podido dejarlo quedar en la suya. La relación que tengo con Christian es fácil de describir: él es mi hermanito alemán. Un día terminó conociendo a la directora del Departamento de Relaciones Internacionales de su universidad en Alemania, que venía aquí de visita, porque era uno de los estudiantes de intercambio de esta univesidad que estaba en Colombia. Ahora, estando él nuevamente en Berlín, resulta haciendo parte de la comitiva que recibe a unos cuantos funcionarios de varias oficinas de relaciones internacionales de universidades colombianas. Entre estos funcionarios se encuentra Diana, mi ex novia. «Me pareció la única bonita», dijo Christian: somos hermanitos.

Un día me dice Carolina que si tengo cuentos en Armenia. No, claro que no. Una ex novia vive allá. Y el tipo del que tanto habla Diana —la misma Diana— se llama Alejandro. Y el tipo del que tanto habla Carolina, un tipo de Manizales, se llama Alejandro y es quien acaba de preguntarle si tengo cuentos en Armenia. ¿Acaso será el mismo? Por supuesto.

***

La historia de los seis grados de separación es casi un mito. Ahora dicen que si todo el mundo «se conectara» ya no serían seis sino tres grados. ¿Conectarse a qué? ¿Y cómo?

Cuando supimos que Mancuso leía el blog de Jaime Ruiz —signifique esto lo que tenga que significar—, me preguntaba si el señor ex paraco, siguiendo juiciosamente enlaces —cuando este blog tenía el honor de estar enlazado en el blog de Ruiz—, había llegado aca. Lo importante, en realidad, será que todos los caminos llevan siempre a mí. O salen de mí. ¿Acaso necesito otro punto de referencia?