Archivo de August de 2006

Revaluando el sujeto racional 2: busetero

Tuesday, 29 de August de 2006

Me subo al colectivo en la 11 con 90. Va a toda mierda. Sigue por la 11 y para en la 82 para recoger a una vieja. Va a toda. Cambia a la 13 por la 67. Llega por la 13 hasta la 19 y no recoge a nadie. Nos habla: «¿van para el Quiroga?». Yo digo que voy a la Luis Ángel. Me responde: «le devuelvo los 1.200 y se sube a ese otro bus que va atrás». Fue una orden, no una sugerencia.

Revaluando el sujeto racional 1: Matilde

Tuesday, 29 de August de 2006

Matilde es dueña y administradora de la Posada Colonial en Villa de Leyva. Le llegan con la razón de que hay quince personas que quieren quedarse a como dé lugar porque todo el pueblo está lleno por el Festival de las Cometas. Sin embargo, la señora se niega y lo justifica así: «me vuelven una nada el hotel».

(sub)Liminal

Tuesday, 29 de August de 2006

Diana —como el 80% de las mujeres y algunos muchos que quieren ser posmodernos— debería saber que lo más importante normalmente se pone por fuera de los paréntesis:

Primer correo:

soñé con tu mamà.. lo más impresionante, la voz. No sabía que la recordaba. la tengo aun en mi cabeza.

Respuesta:

ah, sí. a veces uno recuerda la voz y no el apellido… no recuerdo recordar voces en mis sueños.

Segundo correo:

Gómez! Fue un lapsus! … Es que yo me levanté, muy a las 7am -tarde- (brinqué de la cama.. y cuando entré a mi baño y me miré al espejo, es que caí en cuenta que tu mamá no está viva . Y seguía recordando lo que me decía. Yo te había preguntado que era lo que más te había gustado de Roma (voy a ir) y fue ella quien contestó. Que impresión.

Respuesta:

Lo que más me gustó de Roma fue Corviale… aparte de toda Roma, claro. Ve a Rávena.

Tercer correo:

Que es? ( pues es que no tengo mucho tiempo. La verdad es que voy de trabajo a varias ciudades alemanas. Lo de Roma es una escapada)

Homenaje a un maestro

Tuesday, 29 de August de 2006

La foto es cortesía de Mercadeo del Grupo Editorial Planeta.

(Si hacen click ya no es lambón.)

Consecuencia

Tuesday, 22 de August de 2006

Y nos moríamos tanto el uno por el otro que al final nos pudrimos.

Una cosa es una cosa…

Monday, 21 de August de 2006

Resulta que desde hace unos tres meses SoHo se volvió ejemplo de libertad de expresión y periodismo de vanguardia en Colombia. O eso quieren hacer creer con sus afiches negros pegados en importantes esquinas: «SoHo: por la libertad de expresión». Daniel Samper Ospina se quiere mostrar como la víctima ejemplar de un sistema injusto que no deja a sus ciudadanos comunes expresarse.

Por una parte, el proceso tiene el tinte del evidente atraso mental de nuestra sociedad confesional e intransigente, sociedad que aún no comprende la laicidad del Estado ni el papel de «uno más» al que hay que relegar a la institución Iglesia Católica. Pero, por otra, también habla muy bien de la forma como las cosas importan. Según el informe de la Fundación para la Libertad de Prensa, en el primer semestre de este año hubo 72 casos de violación a la libertad de prensa, incluyendo amenazas, obstrucciones, torturas, secuestros y asesinatos. (El año pasado, en el mismo periodo, hubo 48 casos.) Pero el gran caso, el que de de qué hablar, es si mandan a la cárcel a unas 15 personas por haber salido al lado de unas tetas, bien feas además.

Yo me pregunto qué va a pasar si a todos los llevan a la cárcel o los ponen a pagar un buen billete. ¿Habrá monumentos a Samper Ospina con la frente en alto, mirando al horizonte en busca de la libertad? ¿La gente saldrá a marchar a las calles con pancartas contra el desmedido y atrasado poder de la Iglesia, algo parecido a la manifestación de «la gente de la cultura» contra el TLC? Esto último es lo que quieren que suceda mañana, con buses a todos los barrios desde el hogar Semana en el parque de la 93. Más adelante, como lo tenían pensado, Samper podrá escribir la crónica de suplantación definitiva: «Tantos meses en la cárcel». La cosa es que no será suplantación.

Ahora en SoHo también están de campaña contra el abuso contra las mujeres. SoHo: la revista que hará gente de bien a la gente bien.

Otro concurso

Sunday, 20 de August de 2006

Como nadie pudo con el otro, este es más fácil, mucho más fácil porque la respuesta salta a la vista. Es así: la primera persona que me muestre y explique una secuencia argumentativa que haya sido publicada por Jaime Ruiz en el blog País bizarro se gana un almuerzo.

Se dará especial atención a las respuestas de ciudadanos colombianos porque no tenemos el talento para encontrar obviedades que en cambio sí tienen las personas de países civilizados. De todos modos cualquiera puede ganar, incluso Jaime Ruiz, porque lo importante es que esto no se puede ganar.

De verdad: tómenselo en serio y gánense el almuerzo.

Una respuesta digna

Tuesday, 15 de August de 2006

Obviamente es una estupidez pero, ¡ah! Es que me dan unas ganas… y claro que es feo autorreferirse, pero, ¡ah! Es que me dan unas ganas… En fin, esta es una respuesta a un comentario de Jaime Ruiz y un homenaje a su ejercicio de agudo y preciso análisis crítico de esta tu blogosfera —sin tilde, como él nos sugiere—, mi blogosfera, nuestra blogosfera. Así que ¡a disfrutar!

El doctor, maestro y profesor Jaime Ruiz dice lo siguiente:

En Colombia la aparición de los blogs ha permitido aflorar a personajes que no por imposibles dejan de ser divertidos, y que habrían despertado envidia en mi sufrido maestro Roberto Arlt: el Pirata Subterráneo, el Juglar del Zipa, el Delator Magnánimo, el Filósofo Crétino y el Terrorista Lambón. No nos queda otro remedio que seguir sus peripecias.

Gracias. Y claro, a quién no le gusta seguir también las peripecias de Jaime que navega y navega siempre contra la corriente, echando verbo a diestra y especialmente a siniestra, grandes palabras que van y vienen, cargadas de dramáticas imágenes pero que casi nunca dicen nada; o, más bien, siempre lo mismo pero de otra manera. Es el talento del retórico. Así que no me quedó más que responderle:

Le tengo otro personaje que provocará envidia a Arlt: Jaime Ruiz, el retórico demente. Lo encierran en un cuarto con el pirata subterráneo, el filósofo cretino, el delator magnánimo, el terrorista lambón, el paquidermo cianótico y el juzgón del sapo para que juntos cambien el mundo desde sus destacados blogs. Al final el mundo queda igual porque todos se quedan jugando backgammon, menos el retórico, que ya se había muerto de infarto masivo después de haber echado sin parar el mismo discurso 37′492.971 veces en un admirable ejercicio de activismo político.

Ah, sí, es que él dice de su persona que es «activista político». Hombre, claro, si Fucó demostró —o afirmó, no sé— que cualquier cosa era política. Y otra noticia: cualquier persona en sus cinco sentidos sabe que la blogosfera, especialmente aquí, es una pelea de borrachos (Don Tomate dixit). Así que estás muy loco, Jaime, porque todavía te la tomas tan en serio. De hecho es tan seria que un bloguero colombiano se consagra cuando escribe su primer post acerca de él. ¡Uf! ¡Eso es argumentar! Píllate la premisa y la conclusión.

Pues eso era y creo que con buena ortografía. Chao.

Adenda: Parece que Jaime no se da cuenta de que lo putiamos porque es divertido.

Adenda: Jaime Ruiz, por él mismo: «… soy un ciudadano que explica a los lectores colombianos lo que es obvio para cualquier persona de un país civilizado que se entere un poco de lo que pasa en el país». Varias preguntas: ¿a qué casta de esas de las que habla siempre pertenecerá? ¿A la de los «simples ciudadanos»? También nos cuenta que no toma leche y no tiene carro. ¿Le gustarán los perros? ¿Saldrá a caminar? ¿Pagará taxi o bus? ¿También les hará el feo a los huevos? ¿Será vegano? Otra cosa: ¿Jaime alguna vez habrá hablado con «cualquier persona de un país civilizado», sea lo que eso signifique para él? En mis visitas a lo que creo que son esos países solo he encontrado que casi cualquier persona no sabría usar tantos y tan «obvios» adjetivos como él para hablar de este o cualquier otro país que importe un carajo. Corriendo con suerte tal vez alguien pregunte por qué las pereiranas son sordas. En su momento, ignorante, no supe responder.

Leyenda

Sunday, 13 de August de 2006

Cuenta la leyenda que un día hubo aquí en Colombia un man que también hacía reír a la gente con las vainas que decía sobre la sociedad. Cuenta la leyenda que el tipo apareció un miércoles de 1990 o 1991 a las ocho de la noche en la primera cadena de la televisión nacional en un programa de media hora llamado Zoociedad. Yo estaba escandalizado porque habían quitado un programa muy de mi gusto llamado Mi secreta identidad, pero pronto me desenamoré de este enlatado y me enamoré de la audaz propuesta que incluía imitar políticos, echar vainazos grandes y de frente, pasar animaciones como las de Plaza Sésamo y mostrar que las cosas habían cambiado muy poco aquí, al menos desde que Inravisión había comenzado a transmitir.

Todo eso es leyenda porque menos de diez años después, cuando al sujeto en cuestión lo mataron, nadie se acordó de Zoociedad y por lo visto no hubo grabaciones de Inravisión o de beta —las muchas que yo tenía las borre estúpidamente— que pudieran comprobar la existencia de aquel programa. En cambio se recurrió a grabaciones más recientes de un burdo programa llamado Quac en el que el mismo sujeto buscó hacer lo mismo, acaso con más éxito pero no tanta calidad. (Se agradece a la amnesia colectiva, vergonzoso rasgo de esta noble sociedad, que no hayan pasado imágenes de los horribles momentos en que, de la mano de Jaime Sánchez Cristo, se dedicó a presentar videos de gente que sufría los más estúpidos —«locos», decía el nombre el programa— accidentes.)

No hace parte de la leyenda que este individuo se alió después con un detestable cacao del periodismo nacional que lo puso a hacer chistes cocteleros en la radio y a disfrazarse de desdentado embolador en un noticiero nocturno que tenía por nombre la sigla para el principio básico de la redacción periodística, a saber, «contexto mínimo indispensable». Poco después de que el señor fuera asesinado a balazos en la madrugada del 13 de agosto de 1999, el mismo cacao mediático emprendió una ridícula y desmedida campaña de canonización del humorista muy digna de él. El resultado fue un homenaje con dos esculturas hechas con moneditas y llaves viejas que el pueblo doliente donó con pasmosa rapidez.

Hoy, pasados siete años, muchos extrañamos aún la figura de este sujeto y otros nos quieren meter por la boca a grandes cucharadas a un enano imbécil de chaqueta de cuero rojo cuya noble misión en la vida es salvarnos de una inminente invasión extraterrestre basada en drogas siquiátricas. El mártir al que dediqué los tres primeros párrafos solía proponer frecuentemente con ingenio —a pesar de que estaba cada vez más caspiado y farandulero— interesantes observaciones sobre nuestra forma de ser. A diferencia del alegre enano de la chaqueta roja, el capital de este mártir siempre iba más allá de enunciar lo evidente con histriónica y desesperante exageración o de gastar y gastar el mismo apunte durante tres años; además, nunca terminaban en mofarse de las clases socioeconómicas que estuvieran por debajo de él.

El mártir de la leyenda se llamaba Jaime Garzón.

Todo eso era para introducir una gran adquisición que hice gracias a un regalo de uno de mis cada vez más frecuentes visitantes extranjeros. (¡Es que ahora gracias al presidente Uribe sí se puede viajar en Colombia!). Estos videos, publicados desde hace rato en YouTube —y cuyo audio y comentarios escritos por mí fueron usados esta mañana por el entrañable Gustavo Gómez en su programa de Caracol— son extractos de un video más largo hecho en febrero de 1997 en la Universidad Autónoma de Cali. Garzón llegó allá a hablar de periodismo y en una exposición bastante desorganizada y errática dijo unas cuantas cosas interesantes sobre decir la verdad, o aproximarse a ella, mamando gallo y siendo cansón.

Mi mamá fue su profesora cuando estaba comenzando el bachillerato. Se refería a él como un chino problemático, irreverente pero inteligente. En realidad, la forma de hacer humor de Garzón no era extraordinaria. Básicamente era la misma de cualquier pendejo como yo o como tú, amigo lector, amiga lectriz.


Pero Garzón era capaz de llegar al punto: le dice «la verdad» al país y el país se ríe. Primero hay risa porque es chistoso por como lo dice; después, tal vez porque uno mismo es el objeto de burla. ¿Qué «verdades» necesitaba conocer el país? Las mismas de siempre. Detrás del chascarrillo había suficientes elaboraciones críticas —y aquí uso lo que esto significa en el plano académico— que no necesariamente tenían que ser de Garzón. Él terminaba convirtiéndose en un canal de divulgación.


Parece que al final dejó de hacer reír, porque lo mataron. En otro video, Garzón dice que lo estaban amenazando y esperaba, tarde o temprano, el día de su muerte, es decir, el día en que lo mataran. Siete años después sus palabras siguen vigentes. ¿Lugar común? Eso no le quita que sea cierto. De hecho eran tan ciertas que hasta eran proféticas, señal de que cuando uno comprende la estructura, la aparente lógica que se asienta debajo de todo el mierdero, ya uno puede darle más sustancia a lo que apenas comenzó como una intuición. Para la muestra, el último botón:


No hay nada más chistoso que «Álvaro Uribe es peligrosísimo».

Si alguien quiere bajar el video completo que dura hora y media puede hacerlo con Soulseek. Mi nombre de usuario es juglardelzipa y hay una carpeta en donde están lo dos archivos.

El nombre de dios

Sunday, 13 de August de 2006

Nadie ganó el concurso y nadie ganó almuerzo: el nombre de dios es Unilever.

La joda del post sobre el rostro de dios tenía dos dimensiones. En primer lugar, demostrar que el logo de la marca se construyó a partir de un absurdo pues precisamente pretendía englobar con una cantidad de ilustraciones todas las mil y un vocaciones de la empresa que se unen para formar la gran inicial. ¿Pero qué es lo que uno ve realmente? Una U hecha con muchos punticos o formas irregulares. Es necesario acercarse y detallar para encontrarse además con ese espectáculo absurdo en el que salen pescados, sacos y tarros. Naturalmente la gente se queda con la marca de la que es dueña Unilever: Fruco, Knorr, Pantene, Ades, etc. A eso me refería con lo de advocaciones.

La segunda parte de la joda es el mismo cuento de Unilever, una empresa que compra y compra fábricas de todo lo que haya y comercializa marcas. La gente no sabe que le compra a Unilever sino que compra una marca, con todo lo que eso implica: la marca es un activo importante en cualquier empresa, pero en este caso no es la marca Unilever porque no hay nada que sea Unilever. Más allá de eso están las historias de «comportamiento corporativo» non sancto que el documental The Corporation tan bien describe.

Mejor suerte la próxima vez.

Déjà vu

Monday, 7 de August de 2006

¡Ah! ¡Con lo chévere que es estrenar!

Actualización: con su hermoso recorrido por las regiones de nuestro país, el líder demuestra que está a la altura de su precursor. ¿Cuándo se decidirá por fin a escribir el nuevo himno nacional de nuestra refundada república? Por ejemplo, mira cómo ensalza a Bogotá… y eso que la odia. En todo caso tendría un buen M. A. Caro en Jaime Ruiz.