Archivo de February de 2006

Mientras cagaba, pensaba

Sunday, 5 de February de 2006

Iban a ser de ella
todas las palabras.
Propias y prestadas.
Y los silencios.
No los oyó.


Gracias a Castpost y Neruda y Brazilian Girls

Fan stuff

Thursday, 2 de February de 2006

El partido panafricano quiere que compartas la emoción del uribismo, del partidusculismo, de la zalamería, el oportunismo y todas esas cosas que ya por siglos han representado la mejor manera de hacer política en Colombia. Por eso pone a disposición del público los delicados y selectos elementos estéticos para que tú mismo hagas tu campaña y llenes de «pasión, fuerza, alegría, progreso, esperanza, paz y tranquilidad» todo tu entorno.

El General Belgrano nos comparte una de las primeras cosas chéveres que se pueden hacer:

Y no se pierdan El ritmo de la U, divertida cancioncita que se debate esquizofrénicamente entre la champeta y el vallenato y que «baila hasta el presidente». Me muero por verlo.

Adenda: El General no se queda quieto y nos ofrece más palabritas.

¿Sugerencias? No duden en hacerlas.

Adenda: Ahora pondré lo que vayan sugiriendo.

Por Foucault:

Por Sergio Méndez:

Populinda:

De Do Pingüé:

Carsl:

anonimo:

Míos:

El Espíritu Santo y el Pentecostés diario

Wednesday, 1 de February de 2006

Hoy me fui a cobrar la pensión sin tener en cuenta que era primero de mes. Antes de parar en la oficina me metí a una fotocopiadora a hacer copia de mi cédula y ahí había unos cuantos ancianos. Tampoco eso me sirvió para percatarme de lo que vería al dar vuelta a la esquina: una larga fila de cabezas canosas o calvas y, por supuesto, algunos sombreros. Afortunadamente puedo cobrar la pensión cualquier día porque de otro modo me vería envuelto en esa situación que tan magistralmente registró mi amigo Dago en su última película.

Ya hablé una vez del Espíritu Santo, pero repito: no es que las cosas sucedan de la nada o porque sí. Todo es obra de Él. No es ninguna entidad teológica ni metafísica sino las relaciones entre las personas. O sea, pura ciencia, puro tercer estadio del conocimiento o al menos su objeto de estudio. ¿Nunca les pasa que están leyendo alguna vaina y dicen «¡esto ya lo había pensado yo!»? Es el Espíritu Santo. Cuando dicen que fue por obra y gracia de Él no es que salga de la nada, más bien sale de todas partes.

Bien, aparte del episodio del autor que piensa lo mismo que uno, hay dos situaciones de la vida diaria que también se explican con la omnipresencia del Espíritu Santo. Estas son «la buena espalda» y «la paradoja del puente festivo».

Buena espalda: Cuando uno llega a un restaurante vacío o casi vacío y comienza a llenarse apenas uno se sienta no es que uno tenga buena espalda. Sencillamente uno llegó al restaurante el mismo día y hora en la que a miles de personas se les pasó por la cabeza la misma idea pero unos segundos antes. ¿Coincidencia? No. ¿Por qué? Porque Él los iluminó a todos. De la misma manera que uno puede llegar cuando el restaurante está teto, ahí pasó que uno fue el último en llegar. Pero la explicación es la misma: Él.

Paradoja del puente festivo: Por fortuna viví muy pocas veces lo que es irse de puente pero recuerdo el infierno que esto representaba cuando me iba con mis primos. Normalmente se decide dejar la ciudad un viernes por la noche porque «el sábado sale todo el mundo». Y sale uno el viernes por la noche a encontrarse con todos los que no salieron el sábado porque el sábado salían todos. ¿Y quién tiene la culpa? Él. Pero supongamos que uno previó la situación y decide salir el sábado. Paila: ya todos pensaron igual y actuaron en consecuencia. Lo mismo se aplica para el regreso.

De la misma manera es probable que la próxima vez que vaya a recoger mi pensión otros hayan pensado que hoy era primero de mes y se dirijan algún otro día no muy cerca de quincena, más bien lejos, y así todos nosotros que pensamos exactamente igual, iluminados por Él, nos veremos las caras ese día y nos reconozcamos fraternalmente como iguales.

Si no fuera por lo cortico, esto salió muy Patton. Saludos, profe.

Emociones

Wednesday, 1 de February de 2006

Entristece saber que los votantes que pensábamos hacerlo ya no tendremos la emoción de jugar una apretada semifinal contra Patapalo para llevar a Papá Noel a la gran final, a la gran fiesta democrática de mayo. Alegra que ahora el mejor está más cerca. Pero las emociones se enfrían cuando, tras una mirada más detenida, el hecho es solo otra señal de que el Polo se derrite en virtud de sus propios calores.

Sorprende saber que Mockus guardaba bastante bien sus tesoros. La propuesta del señor como presidente me parece bonita pero no suficiente; sobre eso hablamos una vez con Sentido Común. Así que me alegra que el tipo tenga entre los suyos gente seria y de trayectoria para el Congreso, cosa que igual se sabía. El movimiento de Mockus merece vivir por su cuenta pero si él se lanza por la Alianza Social Indígena no da esa impresión. ¿Finalmente lo hará así? Además él es tan indígena como los del Resguardo Muisca de Suba