Archivo de January de 2006

Contrastes

Tuesday, 31 de January de 2006

En marzo se quedó un noruego en mi casa y me contó que había visto un documental de un tipo que, nacido en Colombia, fue adoptado por una pareja de noruegos. La semana pasada en el consejo, Wiesner dijo que había visto un documental sobre… sí, el mismo. Hoy por fin lo vimos en la oficina. Se llama Nuevo comienzo.

Aleksander Dario Nilsen nació en Armenia en 1980 y fue adoptado a los diez meses por una pareja de noruegos. Hoy lleva una buena vida en Noruega y vive en Oslo, que hoy quedó como la ciudad más cara del mundo. Con eso en mente se viene aquí a estos misteriosos territorios latinoamericanos a mochilear con un amigo que alguna vez vivió en Venezuela y habla español «mejor que yo», dice el protagonista. Ahí de paso, entonces, Aleksander viene a Colombia, más exactamente a Armenia, para ver si puede encontrar a su mamá.

Las cosas no resultan muy difíciles y encuentra a su mamá biológica en menos de una semana. De paso, si bien lo tenía previsto, la señora resulta siendo una ex prostituta que no ha dejado el gremio porque ahora administra un prostíbulo. Conoce a su abuela, le hablan de su papá biológico y le cuentan la triste historia de su medio hermano. El man se va y lo llaman a Noruega y le dan una terrible noticia: su mamá ha vuelto a ejercer por falta de plata. Él regresa y ayuda con unas cuantas coronas y en el camino se da cuenta de que menos mal lo adoptaron en Noruega. Queda el tufillo de que se lo marranearon, tal como la abuela le dijo a la mamá que hiciera con quien se volvió su papá.

La historia es bastante lacrimosa y nos hace pensar profundamente en los contrastes de este mundo injusto. Uno, por ejemplo, que señaló el noruego: «la mamá era más rubia que cualquier persona de mi país». El producto es bastante malo y es que creo que ni siquiera el tipo se creía el cuento. Para la muestra un botón: el tema central es Time of your life de Green Day, que suena y suena y suena.

Vamos a ver qué dice Wiesner. Mientras tanto, ¿cuál es la opinión de Álvaro Ramírez? ¿Ya lo vio?

Adenda: Wiesner dijo esto. Una entrevista, no lo esparaba

Las cinco mañas, bla, bla, bla…

Monday, 30 de January de 2006

La categoría dice que es «porque sí» pero esto es por encargo, por cortesía, por no quedar fuera de la tendencia que viene fuerte esta temporada.

El miércoles pasado me vi con el Señor Atómico y me dijo que no me había puesto en esta tarea de las cinco mañas porque sabía que me iba a importar un carajo. Además, menos debería importarles a quienes puedan leer y después salgo regañado con grandes palabras como «abyecto». Supuse que tal vez la gente que resolvía eso pensaba lo mismo de mí que Atómico, pero una de las personas que mejor me conoce y otra que no tanto me lo terminaron encargando, haciéndome sentir especial y, en el caso de la primera, seguramente porque quiere que me distraiga de al menos una o dos de estas mañas:

  • Llevar el ritmo de la música que tengan en la buseta: ¿Y qué música ponen en la buseta? Pues no es la que me gusta, pero ahí entiende uno por qué los ritmos de moda «pegan».
  • En la mañana, leer el periódico en el baño mientras la ducha se desocupa: Pues eso. Sube el recibo del agua, el de la luz… y así.
  • Echarle siempre alcaparras al ajiaco o rechazar un arroz con pollo sin arvejas, aunque nunca me las coma: Me gusta su sabor sutil que impregna toda la composición, pero no cuando las muerdo. Las trago, pero nunca todas porque no soy capaz. Entonces al final queda el plato lleno de cositas verdes.
  • Tener neurosis del tiempo: Todo el tiempo veo el reloj y sin embargo soy de lo más impuntual.
  • Tragarme siempre de la misma vieja aunque en diferente presentación individual: Lo más importante para el final. Me he tragado de viejas que crean deseo y nunca lo satisfacen. Y ni siquiera me refiero al sexo —aunque termina siendo así— sino que sencillamente son estas personas que llaman concientemente la atención de uno aunque no saben lo que quieren, siempre están confundidas, no saben por qué camino irse pero al final siempre se van por el mismo por el que iban. Uno nunca es el elegido porque uno es un aparecido. Y, lo peor, yo mismo he terminado por convertirme en una persona así: nótese lo de las arvejas y las alcaparras. Por eso mismo otras teorías indican que yo solo puedo tragarme de viejas imposibles. En este caso, si bien ellas demuestran algún interés explícito, en el fondo sé que un día me van a salir con alguna pendejada como «tú me das miedo», «creo que aún hay mucho por qué luchar con Fulanito» o sencillamente se espantan y no dicen nada.
  • Habiendo resuelto esto, se supone que hay que dejarle este encarte a alguien más y yo aplico la misma lógica que el señor Atómico así que prefiero dejar así, no ser inoportuno para nadie y tener —¿cómo es?— cinco años de mala suerte. Pero María Paula, por amargada, se lo ganó. Ah… y ya lo hizo. Bueno, el de malas soy yo.

    Ferpección

    Monday, 30 de January de 2006

    Entre tantas cosas, Dago García es malísimo porque quiere parecerse a Álex De la Iglesia. Y lo malo de De la Iglesia es que los finales de sus películas son apenas ligeramente mejores que los de Dago García. Pero nos hizo reír, algo que jamás podrá lograr Dago, y eso era lo importante.

    Jazz etíope

    Sunday, 29 de January de 2006

    La vida no es el cine. En la vida pasan cosas y pasan y pasan y al final nunca pasa nada y si hay banda sonora es porque uno pone un disco. Buen disco el de Flores rotas.


    Cortesía de Castpost y Mulatu Astatke

    Dos pasquines

    Wednesday, 25 de January de 2006

    pasquín. (Del it. Pasquino, nombre de una estatua en Roma, en la cual solían fijarse libelos o escritos satíricos). 1. m. Escrito anónimo que se fija en sitio público, con expresiones satíricas contra el Gobierno o contra una persona particular o corporación determinada. 2. m. El Salv., Nic., Ur. y Ven. Diario, semanario o revista con artículos e ilustraciones de mala calidad y de carácter sensacionalista y calumnioso.

    Primer pasquín: El Pasquín de la Nacho

    El Pasquín se comenzó a publicar en la Universidad Nacional a finales de 2002 o comienzos de 2003. En ese entonces tenía un humor bastante inteligente para burlarse de fachos, mamertos y todas las demás especies políticas de la Nacional, de los personajes cotidianos y de la vida pública y diaria de Bogotá y de Colombia.

    Los artículos no han dejado de estar escritos con pésima ortografía —quién sabe si a propósito— y el ejemplar es una sencilla hoja oficio diagramada de la manera más burda e impresa por lado y lado. Su estrategia de distribución es sencilla y por tanto sumamente exitosa. Uno va a la fotocopiadora de la Facultad de Sociología y allá pide que le fotocopien El Pasquín. Los editores solo incurren en el gasto de la hojita de papel, la impresión y el tiempo de escribir los articulitos. Esto les ha bastado para estar ahí durante ya tres años o más.

    El éxito fue tal que alguna vez sacaron una edición Bogotá en gran formato —hasta donde yo sé, la única que ha salido— y sé que pensaron en hacer una edición radial con UN Radio cuando todavía no se llamaba así. Les perdí la afición y por tanto la pista cuando decidieron alinearse con Lucho para las elecciones de la alcaldía en 2003. Me pareció que El Pasquín perdía con eso su espíritu crítico, sarcástico y jodente y efectivamente comenzaron a publicar unos ladrillos ahí de lo más mamertos y cansones.

    Habría querido comentar la última edición de El Pasquín pero la niña de la fotocopiadora de Sociología estaba almorzando y yo me tenía que ir. Una gente ahí me dijo que se conseguía en no sé qué dirección de internet pero no resultó. Este es el PDF de la última edición de noviembre y, por cierto, cuando comenzaron le dije al director o al dueño o como se llame que publicara en internet cuanto antes. Pero de malas, también hasta donde yo sé.

    Segundo pasquín: Un Pasquín de Vladdo

    El lunes salió el número 1 de Un Pasquín; en diciembre salió el número 0, cuyo contenido está colgado en internet. Como dice su definición, es «el periódico de la O». Si se consulta la bandera solo sale el nombre de Vladimir Flórez, alias Vladdo. El periódico no tiene ningún tipo de publicidad y no deja saber, aparte de las firmas de sus colaboradores, quiénes están detrás de esta publicación.

    Alegra saber que existe algo como Un Pasquín porque es una oposición frentera a Uribe y no de manera mamerta o que recurra a falacias o afirmaciones indemostrables. Ni siquiera es del perfil más o menos chismográfico de Así gobierna Uribe, que igual es bueno para hacerse una idea de Uribe como persona pero no necesariamente para discutir lo que ha hecho o dejado de hacer. El antiuribismo de este pasquín es «ilustrado»: escriben académicos y otros opinadores en un tono franco y directo.

    No se sabe si el uribismo va a seguir después de Uribe. Así parece, si hoy en día ya se sabe que va más allá de él. Ha de suponerse que la crítica a la política de Uribe es ya la crítica a la opinión o al criterio que lo dejó como presidente y que ahora va a reelegirlo —aunque una última encuesta, tan representativa como las demás, ya resulta esperanzadora— y, naturalmente, a toda la síntesis de vicios políticos que él representa. Comerse el cuento de que hay que criticar a Uribe es seguir alimentando el cuento de que es él y solo él, de que es solo este momento determinado y no todo un proceso, una historia, de lejos puerca. La idea de que la oposición debe ser propositiva y alternativa se desarrolla en alguno de los artículos.

    La personalidad de Vladdo aparece en el número 1 en los comentarios que él mismo le hizo a Uribe. Van entre corchetes —de la misma manera que los siempre pertinentes comentarios de Isabella Santodomingo en Carrusel— pero se quedan muy cortos ante la verborrea de Uribe, que es el mismo de siempre en las entrevistas con su lora eterna y con su callar al entrevistador. Yo, engañado, esperaba más humor de parte del caricaturista, especialmente si la definición de pasquín incluye lo de satírico. Pero hace rato se sabe que él no es humorista.

    Para finalizar, en esta edición en particular, en cada página, hacen alguna mención a lo de Santos, Ternura y Uribe y Pardo. Los comentarios suelen criticar la estúpida táctica de este episodio pero cae en que entonces hay que apoyar a Pardo y decir que él es una maravilla. ¿La respuesta? Tal vez que Pardo está ahí metido. Al menos escribió en la edición 0.

    Juego de manos

    Monday, 23 de January de 2006

    —Usted tiene cara de paraco.

    —¿Ah sí? Pues usted tiene cara de guerrillo.

    —Pues si yo tengo cara de guerrillo usted tiene tres veces cara de paraco y de popó de pollo.

    —Pues entonces usted tiene cara de guerrillo y tiene chucha y su abuelita tiene diarrea.

    —Pues entonces usted es un paraco y tiene cara de indio pobre y no sabe leer y su mamá es una placera y su hermana puta.

    —Entonces usted lo mismo mil veces.

    —¡Bueno ya niños! ¡Dejen de molestar y sean amigos! Como siempre han sido…

    —Sí, señoooooora.

    Tradicionalmente este tipo de cosas se han solucionado como Daniel Samper Ospina me dijo que iba a resolver otra pelea de niños, el affair Gustavo Gómez: «Fresco, hermano. Esto lo arreglo yo con un almuerzo». Pardo ya dijo que el almuerzo tenía que ser en público.

    Los chinches

    Saturday, 21 de January de 2006

    Por fin «mi» espacio no es prestado sino «propio». Ahora es a mí a quien piden prestado el computador. Nunca había tenido una oficina, un cubículo. Tampoco me molestaba no tenerlo.

    El puesto está ahí desnudo. Claro que cuando regresé lo primero que hice fue poner el calendario del Bestiario del Balón, única compra hecha expresamente para este gran día, ritual de paso. Y esa misma tarde decidí dejar el par de libros que llevaba en la maleta.

    Teléfono. Me da miedo contestar el teléfono. Aún no siento que sea «mío». Igual, poco ha sonado y ambas veces se han equivocado. ¿Llamarán algún día? ¿A qué? ¿Terminaré hablando paisa, como parece que todos hacen en las oficinas para parecer más «amables»?

    El escritorio sigue solo. Encima, la maleta, botella de agua y vaso de tinto ya bebido: la señora aún no pasa a darme más aunque le he dicho que me traiga tanto como pueda. Tal vez no puede traerme más y eso es todo. Unos papeles que ya leí y rayé un poco… me los llevaré a la casa.

    ¿Vale la pena «apropiarme estéticamente» de esta esquina? Ni siquiera tengo pendejadas en mi cuarto. El vaso de plástico podría ser mejor un pocillo. Podría poner algunas fotos de cosas que me gusten. ¿Y qué me gusta realmente? ¿Qué querría ver ahí «para escaparme»? ¿Qué ídolo de la infancia para inspirarme? ¿Qué frase importante de algún libro que haya leído? ¿La letra de qué canción? No importa. Cuando iba a poner la lista de teléfonos de la oficina los chinches no se dejaron clavar en la división.

    Adenda (23-01-06):

    El primer día, cuando fui a entregarle el otro calendario del Bestiario a Wiesner, vi un llamativo impreso: otro calendario, «Calendario “En cuerpo ajeno 2006”». Se había entregado a manera de invitación a las gentes de Semana para que participaran en una fiesta de fin de año.

    Wiesner lo había botado. Pero yo lo recogí por parecerme de un simpático digno de los «muchachos de arte», los mismos que hacen las excelentes infografías y los montajes de las portadas de la distinguida publicación. Cada foto era el cuerpo de alguna muchacha de SoHo pero sus caras eran las señoras de los tintos y las secretarias. Pero la portada del calendario, que además servía de voz exhortadora era Shrek.

    Fue difícil saber que era ese simpático y verde monstruo. Fue difícil reconocer esas orejas, esas pecas en la calva, esos cachetes. Pero hoy me lo hicieron saber. Ahora Shrek decora el corcho que puse en la pared, siguiendo la idea de Toposauro. Ahora Shrek está ahí para espantarme o para verme o, sobre todo, para protegerme con su increíble valentía.

    Ah, sí. Es Gustavo Gómez.

    País de oportunidades

    Sunday, 15 de January de 2006

    Va uno por la calle y se encuentra con este letrero:

    Solo pueden pensarse dos cosas. Por una parte, puede que Colombia esté muy bien porque han llegado a desarrollarse especialidades laborales de esta envergadura. Por otra, da tristeza porque tal vez el subdesarrollo académico en el que está sumido el país dificulta conseguir a alguien con este perfil. ¿O es que con qué diplomas o certificados se puede demostrar que se es experto en confección de perros calientes? ¿Cómo, por dios, si aquí ninguna institución académica está preparada para estos retos que anteceden bastante a la Globalización?

    De todos modos, los interesados pueden llamar a estos teléfonos, en la ciudad de Manizales…

    … o decirles a sus amigos o conocidos en paises serios que aquí en el Tercer Mundo estamos esperando su prometéica antorcha de sabiduría.

    Ur__e

    Sunday, 15 de January de 2006

    El partido rastafárico creó una simpática campaña de expectativa en la que sale en una valla el letrero que titula este sencillo post. Miles de personas se preguntan diariamente qué significará eso, qué extraña y ajena palabra está oculta entre esas líneas. La respuesta, a pesar de todo lo que han especulado los mugrosos y conspirativos medios nacionales, se encuentra en la página 2256 de la última edición del diccionario de la Real Academia: urape.

    Ven. Arbusto leguminoso, con tallo espinoso y flores blancas de cinco pétalos. Se cultiva con fines ornamentales.

    No se sabe si, en su calidad de venezolanismo, el dicho arbusto es escuálido o *espacio para poner la palabra con la que los escuálidos llaman a los chavistas*. Está en las manos de los serios analistas de la realidad nacional determinar si esto tendrá alguna incidencia en el futuro del partido del León de Aburrá o sencillamente se trata de la única coincidencia que puede haber.

    Pero desde aquí nos limitamos a decir que probablemente el nombre del Emperador se haya declarado sagrado en la secta por lo que apenas puede sugerirse, pero nunca decirse. Total, él es quien es y nadie más puede ser él. ¿O si no quién?