Archivo de November de 2005

Manejo de identidad

Wednesday, 30 de November de 2005

Intro: Busqué en Google «el partido de la U» pero me salen cosas de fútbol peruano.

Al ver las vallas del partidito, con su simpático tricolor, se pregunta uno si tienen tendencias panafricanas o si dentro de su plan de gobierno estará legalizar la bareta o venerar a su majestad Haile Selassie.

Pero no. El partidito ya tiene su propia encarnación de dios —su propio rey de reyes, señor de señores, león de Aburrá— para venerar. Pronto veremos a Juan Manuel con rasticas y a José Obdulio cantando sabrosos regués que inviten a levantarse, siempre protegidos por el poderoso emperador.

Hail Ailvire Uribassi. Chop ‘em down, lion of Aburraion.

Quiero una chica chonqueta

Saturday, 19 de November de 2005

Sencilla composición que debe ser emotivamente declamada en La Modelo, Magnolia, ¡¡¡Socorro!!!, Sub Royal —si aún existe— o cualquier alegre jolgorio tipo Fan Fatal, Breakbitch o por el estilo.

Fondo musical:


Por cortesía de Castpost y Meme.

Fotos:
Por cortesía de Hi5.

Quiero una chica chonqueta
de esas que bailan new wave
de esas que no tienen tetas

Quiero una chica chonqueta
que se perfore los labios
que use tatuajes y cresta

Dime ya dónde te encuentro,
hermosa chica chonqueta
Te he buscado en la Tadeo
cruzada está tu maleta

¿Por qué no estás en la calle,
mi esquiva chica chonqueta?
¿Por qué solo en Chapinero,
mi amada chica chonqueta?

¿Por qué no llenas mi vida
con medias de malla y taches?
Yo quiero llegarte al alma
como un live act, como un flyer

Quiero una chica chonqueta
con camiseta rasgada
de las que se meten pepas

Quiero una chica chonqueta
que busque ser ochentera
que me ustedee coqueta

¿Qué quieres tú que yo haga,
mi terca chica chonqueta?
Por ti me quito la barba
por ti me vuelvo famélico
por ti yo estudio diseño
o artes plásticas o cine

Pero no me digas «¡ábrase!»
tú no, mi chica chonqueta

La mirada del viajero

Thursday, 17 de November de 2005

Me acabo de encontrar con Colombia Guide, una antiquísima guía de viajes por Colombia hecha principalmente por extranjeros. Desde mi punto de vista es sencillamente una mina de oro, como las mil y un crónicas de viajeros del siglo XIX que tan bien explotan mis colegas historiadores.

Con tanta vaina acerca de esa utopía que es «nuestra verdadera identidad» y los chorros de chauvinismo con aquello de «la cara positiva que Colombia le da al mundo», qué mejor que esta colección de impresiones para darnos cuenta de lo que normalmente pasa inadvertido aunque resulte sumamente curioso y verdaderamente único. Uno dificilmente sabe qué o quién es hasta que le dicen.

Por ejemplo, ¿por qué no podemos reconocer nunca que estamos borrachos? También hay un pequeño tratado sobre la papaya y, cómo no, el diccionario actualizado de colombianismos —ojo a la definición de vaina.

Unas por otras

Wednesday, 16 de November de 2005

En octubre de 1923, con la fundación de la República de Turquía, Mustafa Kemal decidió que Ankara, su base de operaciones en medio de la península de Anatolia, fuera la capital del naciente país para olvidar a Estambul, ciudad bella y gloriosa, pero manchada por el tiránico pasado de los sultanes otomanos y los emperadores romeos.

Hoy, ocho décadas después, el comentarista deportivo Luis A. Hernández del noticiero Telepaís, siguiendo los pasos de su colega Álvaro Gómez Zafra, es protagonista de un cambio radical en la geopolítica mundial al declarar, desafiante y sin necesidad de jenízaros, que la capital de Turquía es ni más ni menos que Estocolmo. La patria turca no conocía gloria más grande desde que en el siglo XVII los ejércitos del visir Kara Mustafa perdieron la Batalla de Viena, con la que comenzó el vergonzoso repliegue del otrora extenso imperio otomano.

«Ahora no es que se pongan a hacer referendos en su club cristiano a ver si la proeza de Hernández Atatürk vale o no. Ya saben que si no nos dejan entrar, nosotros entramos. ¡Y vean hasta dónde llegamos! ¡Que se cojan allá en Francia!», dijo Ahmed Köprülü, vecino del pintoresco puerto egeo de Esmirna.

Ahora en serio, la parte triste y dolorosa: eliminaron a Turquía, maldita sea —en Estambul, por supuesto, jamás en Estocolmo—, en un partido emocionante. Qué dolor ver el infierno tan callado y triste. Igual hicieron bien los suizos al irse directamente a los camerinos. Y claro, el mismo glorioso conquistador reseñado párrafos atrás no dudó en decir que Suiza —que de milagro no confundió con Suecia, otro gazapo frecuente entre estos genios de la geoestrategia, aunque igual Suecia ahí— era el equipo de «el colombiano Johan Vonlanthen». Ya saben, pues, por qué no fui a echarme Maizena en la cara con mis amigos a pesar de que el mundial tendrá «identidad colombiana».

Mi candidato para Alemania 2006 es la República Checa. Esta vez no hay ninguna asquerosa y tacaña Grecia que se le aparezca.

Adenda: ¿Hasta cuándo van a decir que el gol de visitante en Europa «vale doble»? Nunca vale doble, es ítem de desempate (la regla 5). Una serie nunca se va a penaltis si un equipo pierde 2-1 de visitante y en el de local queda 0-0. Incluso una vez en El pulso del fútbol Peláez le estuvo explicando la regla que se comenzó a usar este año en la Copa Libertadores: «ahora si quedan empatados el ítem de desempate es el gol de visitante. Pero no es como en Europa, que vale doble.» Agh…

La cultura no se vende

Monday, 14 de November de 2005

La marcha que hubo hoy entre el Planetario y la Plaza de Bolívar en Bogotá tuvo un poco de Caminata por la solidaridad. Al fin y al cabo es la única oportunidad que uno tiene para ver a «la gente del arte» ahí por la calle, marchando —es decir, siendo gente «de a pie»— y gritando alevosas consignas. Y de paso unos cuantos sapos —entre los que me incluyo, por razones puramente jodenciales— que quién sabe si estaban ahí por la lluvia, por la ciclovía o por apoyar la causa.

¡Ah! ¡La causa! ¡La cultura! «La cultura no se vende», fue la frasecita que más boliaron. Yo pensaba que a los artistas no les pagaban porque el arte siempre se considerada como una vaina de segunda, prescindible, accesoria, etc. Pero resulta que es por convicción, porque ellos no quieren venderse, cosa que sin duda es sinónimo de prostituirse. Los que piden plata en la calle «por amor al arte» no son artistas sino que se creen artistas. Si fueran artistas no se venderían.

César Mora —el único de los presentes que salía en la propaganda de TV— y el loco de los poemas de la 19. El hijo de A. Obregón, que ha sido la identidad colombiana de algunas películas de serie B. Gustavo Angarita

Luigi Aycardi. ¿O no? Es que yo no veo TV nacional

Víctor Mallarino y este man que es cada vez más extra. Nótese la calidad de la pancarta de los extras con respecto a las pancartas figurantes

El tipo este que salía en Perro amor —¡esa novela se vio en todo el mundo!— y nos hacía reír así muchísimo con su amigazo el Sanint

«¡Huy! ¡Los de la televisora!»

¡Este man salía en Betty la fea! ¡Él es identidad nacional!

Más Víctor Mallarino

«Por el derecho constitucional al trabajo». Amigo artista, no debes preocuparte: tu derecho está garantizado porque a nadie le disgusta el no pagar por el trabajo

No entiendo por qué dejan participar franceses en esta marcha. ¿No se estaban movilizando para defender nuestra cultura, nuestros valores, nuestras tradiciones?

Glorias del ayer

Amigos artistas: a pesar de lo que todo el mundo cree, la mayoría de los diseñadores gráficos si venden su trabajo porque no lo consideran arte. Ah, la vaina es que tú no tienes plata porque no vendes tu trabajo

¿Y diciendo no al TLC ellas tendrán su cuota de pantalla?

Amada Rosa Pérez es una obra de arte que dios nos regaló porque él tampoco vende su trabajo: sería simonía en primerísimo grado

¡Esto es otra cosa!

Lamentablemente no vi a Dago. Yo quería tomarme una foto con él.

Ya lo ven. La vaina es que los artistas se están movilizando porque los quieren comprar. Yo estaba convencido de que la gente soñaba con participar en TV para hacerse rica y famosa. Pero va uno a ver y no.

Banda sonora: «La cultura no la vendo yo porque no me da la gana» con la música de La gota fría cuando dice «Me lleva él o me lo llevo yo». Menos mal no somos indios churrecas —¿chumecas?— como Lorenzo Morales y sí tenemos cultura.

Señal que cabalgamos*

Saturday, 12 de November de 2005

La palabra «horror» fue usada por el lector de nombre Libardo, de Manizales, y después por Soledad Moliner hoy en Lecturas fin de semana para referirse a la dequefobia. Y horror fue lo que me causó leer que, según esta señora, decir «estar seguro que» no es ningún crimen —aunque igual le moleste— porque Cervantes y otros clásicos lo usaron alguna vez.

¡Y qué importa! ¡Esa dequefobia no tiene ningún sentido lógico ni gramatical! Es un mero error chimbo que se legitimó a manera de modismo por algún tipo de absurda jurisprudencia.

Ese es el peligro de sustentar las cosas en la autoridad en vez de enfrentarla cuando se equivoca. Resulta pecado decir que cuando Cervantes prescindía de esa importante y necesaria preposición la estaba embarrando. No, no, no, es que era Cervantes, era Dios. «¿Usted sabe quién es ese tipo? ¿Sabe con quién se está metiendo? Mejor coma callado, hermano, que le va mal.» ¿Y más adelante cuando la autoridad no sea Cervantes sino Carlos Antonio Vélez o Alejandra Azcárate o Alberto Carrasquilla o Andrés Pastrana o el que le haga las letras a Juanes? ¡Qué va! Ellos ya son la autoridad, los que le ponen de ejemplo a uno cuando corrige.

*Señal que cabalgamos es el título de una serie de folletos que publica la Faultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. El título se basa en el famoso supuesto pasaje de El Quijote en el que el ingenioso hidalgo le dice a Sancho Panza «Ladran, luego cabalgamos». A algún ingenioso hidalgo de la dicha facultad le dio por parafraser acudiendo a la dequefobia. Por eso parece que están cabalgando un semáforo. Lo correcto habría sido decir «señal de que cabalgamos», pero parece ser fácilmentemercadotecnificable.

Pluriétnico multicultural

Friday, 11 de November de 2005

Me llegó esto al correo:

GRAN MARCHA POR LA DIVERSIDAD CULTURAL

LOS CREADORES Y ARTISTAS, DEFIENDEN LA RESERVA CULTURAL

La Coalición Colombiana para la Diversidad Cultural, está organizando para el próximo lunes 14 de noviembre, a partir de las 2 de la tarde, una gran marcha del sector cultural.

Músicos, teatreros, actores de cine y televisión, guionistas, directores, escritores y en general, la gente del mundo de la cultura, caminarán desde el Planetario Distrital y la Plaza de Bolívar, para llamar la atención del Gobierno Nacional y de la ciudadanía sobre la necesidad de defender la cultura colombiana en el Tratado de Libre Comercio que se está negociando con Estados Unidos.

“Una reserva cultural amplia es la garantía para que los principios constitucionales de promoción y protección de la identidad cultural y el acceso a la diversidad cultural, cobren plena vigencia. Y esto sólo se hace posible en la medida en que dentro del TLC se preserve la soberanía para establecer políticas de promoción y desarrollo de las industrias y actividades culturales colombianas”, expresó un vocero de la Coalición, conformada por personajes como Robinson Díaz, Vicky Hernández, Marcela Carvajal, Miguel Varoni, Dago García y Fernando Gaitán, sólo por mencionar algunos.

El creciente movimiento del sector cultural, es reflejo de la tendencia mundial que busca que los asuntos de la cultura no se negocien en los tratados de libre comercio. En octubre pasado, 148 países del mundo dieron un primer paso en ese sentido al adoptar la Convención de Unesco para la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales.

La cultura se constituye, junto con los asuntos de agricultura y medicamentos, en los temas críticos de la última etapa de negociación del TLC, que se inicia la próxima semana en Washington.

Habrá que ir para exigirles a ellos también. Que si van a joder tanto con el cuento de la cultura y la diversidad, que entonces ellos mismos se encarguen de que efectivamente cobren vigencia; de que los diversos valores y costumbres de este extenso país aparezcan de la manera más correcta políticamente en cada rincón de la parrilla; de que los socialmente excluidos no sean objeto de caricatura; de que los medios se usen como espacios de difusión de la cultura nacional y universal; de que los medios sean espacios de participación de todos los colombianos. En fin, todo eso tan bonito que ellos a todas luces están defendiendo vehementemente con sus marchitas, sus cuñitas, sus columnitas y sus entrevisticas.