Una novela de Santiago Gamboa

A propósito de la película Perder es cuestión de método, encuentro que Santiago Gamboa hace sus novelas usando una matriz, es decir, una serie de variables que satisfacen una determinada función estructural. Aunque las partes del todo varían, el todo es el mismo al final. Dichas variables siempre son personajes, situaciones y, en menor medida, lugares.

Procedo a describirlas:

1. Un agobiado periodista es el protagonista. Se describirá como inepto, enamorado irredento de la belleza femenina —torturado incesantemente con un amor del ayer— y siempre tendrá algún problema de salud crónico e incurable. Por alguna razón, el periodista-protagonista, que se convierte en outsourcer, es reclutado por alguna entidad —oficial o clandestina— para hacer uso de las dos facetas del oficio del periodista: así como debe resolver algún grave misterio —faceta investigativa—, debe redactar algún precioso pero insignificante informe —faceta literaria—. No importa el lugar donde suceda, no importa el momento histórico, este siempre será el protagonista. En realidad lo que cambia es el nombre del periodista-protagonista, pero en el fondo es claro que sus iniciales son S. G.

2. Un sujeto de bajísimo perfil que hace las veces de escudero y marrano del periodista-protagonista. Este tipo al final sabe todo lo que al periodista se le había encomendado saber, es carne de cañón y no recibe nada a cambio. El escudero llega a la vida del periodista-protagonista de manera natural, sin mayor explicación ni justificación dentro de la historia, a manera de bella metáfora de las «moscas en el oído» y «pajaritos que cuentan» que tienen todos los periodistas, excepto yo.

3. Una mujer bellísima que sacia el alma y la romántica necesidad carnal del periodista-protagonista. A la larga se sabe que dicha mujer es perfectamente prescindible en función de la misteriosísima historia policíaca que se desarrolla y sin embargo es también protagonista del final de la novela.

4. Un sujeto de alto cargo que le encomienda al periodista-protagonista la misión de resolver un importante caso que las autoridades competentes por sus conocidas virtudes no son capaces de esclarecer. Los oscuros mundos que representa este alto cargo son reflejo de que lo único que vemos tú y yo, simples mortales, es la punta del iceberg y que todo es mentira.

5. Un misterioso caso irresuelto. Un muerto, un libro robado, una red clandestina de distribución de mercancías.

6. Unos tres personajes «malos» que están envueltos de cabo a rabo en el caso no resuelto que se le encarga al periodista-protagonista.

7. Al menos una secta o comunidad de interpretación de lo más simpática y extraña.

Con estos sencillos elementos cualquiera puede ser Santiago Gamboa y hacer novelas publicables en Colombia, España, Francia, Italia y otros países. Señor y señora de a pie: ¡anímese! ¡Usted también puede ser Santiago Gamboa!

8 comentarios sobre “Una novela de Santiago Gamboa”

  1. JaNCo dijo:

    “El síndrome de Ulises” tiene de la matriz el punto 1 y 3, lo demás no se cumple :)

  2. Fernando Acosta R. dijo:

    Fraternal saludo de paz y bendiciones desde Guadalajara, la capital de Jalisco, en México. Hace un año leí la novela “Perder es cuestión de método”. Me gustó desde el inicio. Luego busqué en las bibliotecas. Encontré “Octubre en Pekín”. También está muy chévere. A los colombianos, peruanos y cubanos que viven en Jalisco siempre les recomiendo que al visitar la Biblioteca Iberoamericana “Octavio Paz” de la Universidad de Guadalajara, busquen y lean el libro “Octubre en Pekín”, clasificado como Co863.03. Viva Colombia, tierra de escritores, mi tierra. As salam aleykum, Fernando Acosta R.

  3. ernesto gomez mendoza dijo:

    siempre es bueno coger al vuelo un espíritu crítico. En el sindrome de Ulises el personaje también es periodista y la escritura es del mas promedio nivel periodístico. ¿será que el problema está en que en Colombia se spiensa que elperiodismo tiene algo que ver con la literatura, que es una escuela en donde se aprende a escribir, que es muy bueno…y otras ingenuidades por ele stilo?
    Tu has puesto el dedo en la llaga viejo: este gamboa se ha rebuscado unas recetas, formulas para escribir…te invito a que examines el parecido que tiene con Laura Restrepo…jja quedo muy contento con estos chicos que no se dejan engatusar de los malos escritores

  4. Lanark dijo:

    jejeje agudo análisis, Juglar. Le cuadra más o menos bien a “Los Impostores”, único libro de Gamboa que he leído. El protagonista no es exactamente un periodista, y la presencia femenina no es tan determinante. Hay un personaje grotescamente mediocre, el escritor peruano de origen chino, pero no es exactamente escudero de nadie.

    Para mí es obvio que Gamboa no es un maldito genio, pero confieso que me divierte bastante. Es bastante competente, y sospecho que hasta es consciente de su método de escritura. Personalmente, creo que una escena literaria sana requiere un cierto número de escritores así.

  5. juglar del zipa dijo:

    lanark:
    el protagonista colombiano de los impostores es colombiano y se enamora perdidamente de una cubana. además lo ponen a rescatar el libro de los boxers, pero eso termina haciendolo el escudero chino. en conclusión, cuadra.

  6. Lanark dijo:

    Hola, sí, había olvidado a la cubana. Es importante para el protagonista, claro, aunque no se qué tanto para la trama. Tal vez esté justificando mi memoria precaria, pero me da la impresión de que lo de la cubana no era escencial. El chino, tienes razón, es un escudero. Pero es como un James Bond metido a escudero. Se le abona a Gamboa el haber degradado un personaje así a escudero.

  7. juglar del zipa dijo:

    lanark:
    “…la cubana. Es importante para el protagonista, claro, aunque no se qué tanto para la trama”. en efecto satisface la matriz: “A la larga se sabe que dicha mujer es perfectamente prescindible en función de la misteriosísima historia policíaca que se desarrolla y sin embargo es también protagonista del final de la novela.”

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