Lo que me temía

La falta de suficientes ríos de tinta sobre la reciente escaramuza fraternal internacional parece evidencia de su carácter de cortina de humo de lado y lado; en los dos países hay líderes idénticos, como más o menos demuestra María Jimena Duzán.

Sin embargo, una coyuntura se une con otra y tenemos que aguantarnos una pendejada más del canal RCN: «Ojalá los conflictos entre naciones pudieran resolverse con un partido de fútbol. ¡Colombia-Venezuela, en vivo!». La boca abierta ante tamaña idiotez, completamente innecesaria. Y hay que preguntarse: ¿y si de verdad se resolvieran los conflictos con fútbol? ¿Es que lo que pasa entre Colombia y Venezuela es para que gane alguien? ¡Qué va! Ya perdimos los dos con tan egregios gobernantes.

Deje un comentario